En la otra puerta

Bambú

Leopoldo Castilla

2004 - Poesía

El Mono Armado

Textos para leer de Bambú

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  • Arrieros chinos (Poesía)
  • Obras de Leopoldo Castilla

  • 2004 - Bambú - (Poesía)
  • 2004 - Línea de Fuga - (Poesía)
  • 2002 - Libro de Egipto - (Poesía)
  • 2001 - Nunca - (Poesía)
  • 2001 - Antología Poética - (Poesía)
  • 1999 - El árbol de la copla - (Poesía)
  • 1995 - Baniano - (Poesía)
  • 1991 - Teorema natural - (Poesía)
  • 1990 - Diario en la Perestroika - (Textos)
  • 1988 - Poesía argentina actual - (Textos)
  • 1987 - Nueva poesía argentina - (Textos)
  • 1985 - Campo de prueba - (Poesía)
  • 1984 - La luz naranja - (Textos)
  • 1982 - Versión de la materia - (Poesía)
  • 1975 - Odilón - (Textos)
  • 1974 - Generación terrestre - (Poesía)
  • 1971 - La lámpara en la lluvia - (Poesía)
  • 1968 - El espejo de fuego - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1749 nace Johann Wolfgang Goethe

    28 de agosto de 1749 - Nace Johann Wolfgang Goethe

    ¿Quién es el autor de la novela ''El Pozo''?

    Fernando Sorrentino: ''La narrativa es el arte de inventar mentiras verosímiles''

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    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Curso de los recuerdos

    Recuerdo mío del jardín de casa:
    vida benigna de las plantas,
    vida cortés de misteriosa
    y lisonjeada por los hombres.

    Palmera la más alta de aquel cielo
    y conventillo de gorriones;
    parra firmamental de uva negra,
    los días de verano dormían a tu sombra.

    Molino colorado:
    remota rueda laboriosa en el viento,
    honor de nuestra casa, porque en las otras
    iba el río bajo la campanita del aguatero.

    Sótano circular de la base
    que hacías vertiginoso el jardín,
    daba miedo entrever por una hendija
    tu calabozo de agua sutil.

    Jardín, frente a la verja cumplieron sus caminos
    los sufridos carreros
    y el charro carnaval aturdió
    con insolentes murgas.

    El almacén, padrino del malevo,
    dominaba la esquina;
    pero tenías cañaverales para hacer lanzas
    y gorriones para la oración.

    El sueño de tus árboles y el mío
    todavía en la noche se confunden
    y la devastación de la urraca
    dejó un antiguo miedo en mi sangre.

    Tus contadas varas de fondo
    se nos volvieron geografía;
    un alto era "la montaña de tierra"
    y una temeridad su declive.

    Jardín, yo cortaré mi oración
    para seguir siempre acordándome:
    voluntad o azar de dar sombra
    fueron tus árboles.

    Jorge Luis Borges

    Cuaderno de San Martín (1929)
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