En la otra puerta

Al otro lado del río y entre los árboles

Ernest Hemingway

1950 - Novela

Obras de Ernest Hemingway

  • 1970 - Islas en el golfo - (Novela)
  • 1964 - París era una fiesta - (Novela)
  • 1962 - The Wild Years - (Recopilación)
  • 1952 - El viejo y el mar - (Novela)
  • 1950 - Al otro lado del río y entre los árboles - (Novela)
  • 1942 - Hombres en guerra - (Antología)
  • 1940 - Por quién doblan las campanas - (Novela)
  • 1938 - La quinta columna y los primeros cuarenta y nueve relatos - (Relatos)
  • 1937 - Tener y no tener - (Novela)
  • 1935 - Las verdes colinas de África - (Novela)
  • 1933 - El que gana no se lleva nada - (Relatos)
  • 1932 - Muerte en la tarde - (Novela)
  • 1929 - Adiós a las armas - (Novela)
  • 1927 - Hombres sin mujeres - (Relatos)
  • 1926 - The Torrents of Spring - (Novela)
  • 1926 - Fiesta - (Novela)
  • 1925 - En nuestro tiempo - (Relatos)
  • 1923 - Tres relatos y diez poemas - (Relatos)
  • Un día como hoy en 1910 nace Manuel Mujica Láinez

    11 de septiembre de 1910 - Nace Manuel Mujica Láinez

    ¿En cuál de las obras de Florencio Sánchez se desarrolla la historia de Don Olegario y su hijo, Julio?

    El maestro Ramiro Lagos

    El maestro Ramiro Lagos

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Grumete

    ¡No pruebes tú los licores!
    ¡Tú no bebas!
    ¡Marineros bebedores,
    los de las obras del puerto,
    que él no beba!
    ¡Que él no beba, pescadores!
    ¡Siempre sus ojos abiertos,
    siempre sus labios despiertos
    a la mar, no a los licores.
    ¡Que él no beba!

    ¡Jee, compañero, jee, jee!
    ¡Un toro azul por el agua!
    ¡Ya apenas si se le ve!
    -¿Quééé?
    -¡Un toro por el mar, jee!

    -¡Traje mío, traje mío,
    nunca te podré vestir,
    que al mar no dejan ir.

    Nunca me verás, ciudad,
    con mi traje marinero.
    Guardado está en el ropero,
    ni me lo dejan probar.
    Mi madre me lo ha encerrado,
    para que no vaya al mar.

    Retorcedme sobre el mar,
    al sol, como si mi cuerpo
    fuera el jirón de una vela.
    Exprimid toda mi sangre.
    Tended a secar mi vida
    sobre las jarcias del muelle.
    Seco, arrojadme a las aguas
    con una piedra en el cuello
    para que nunca más flote.
    Le di mi sangre a los mares.
    ¡Barcos, navegad por ella!
    Debajo estoy yo, tranquilo.

    Rafael Alberti

    Marinero en tierra (1925)
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