En la otra puerta

El perdedor gana

Graham Greene

1955 - Novela

Obras de Graham Greene

  • 1988 - El capitán y el enemigo - (Novela)
  • 1985 - El décimo hombre - (Novela)
  • 1982 - Monseñor Quijote - (Novela)
  • 1980 - El Dr. Fischer de Ginebra - (Novela)
  • 1980 - Vías de Escape - (Autobiografía)
  • 1978 - El factor humano - (Novela)
  • 1973 - El Cónsul Honorario - (Novela)
  • 1971 - Una especie de vida - (Autobiografía)
  • 1969 - Viajes con mi tía - (Novela)
  • 1965 - Los comediantes - (Novela)
  • 1960 - Un Caso Acabado - (Novela)
  • 1958 - Nuestro hombre en la Habana - (Novela)
  • 1955 - El americano impasible - (Novela)
  • 1955 - El perdedor gana - (Novela)
  • 1951 - El fin de la aventura - (Novela)
  • 1950 - El tercer hombre - (Novela)
  • 1948 - El revés de la Trama - (Novela)
  • 1943 - El ministro del miedo - (Novela)
  • 1940 - El poder y la gloria - (Novela)
  • 1939 - El agente confidencial - (Novela)
  • 1938 - Brighton, Parque de Atracciones - (Novela)
  • 1936 - Una pistola en venta - (Novela)
  • 1935 - Inglaterra y yo - (Novela)
  • 1934 - It's a Battlefield - (Novela)
  • 1932 - Rumour at Nightfall - (Novela)
  • 1932 - El tren de Estambul - (Novela)
  • 1930 - El nombre de la acción - (Novela)
  • 1929 - Historia de una cobardía - (Novela)
  • 1925 - Babbling April - (Poesía)
  • ¿Con qué poema comienza la obra ''Canto General'', de Pablo Neruda?

    Noé Jitrik:

     Noé Jitrik:

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Barrio sin luz

    ¿Se va la poesía de las cosas
    o no la puede condensar mi vida?
    Ayer —mirando el último crepúsculo—
    yo era un manchón de musgo entre unas ruinas.

    Las ciudades —hollines y venganzas—,
    la cochinada gris de los suburbios,
    la oficina que encorva las espaldas,
    el jefe de ojos turbios.

    Sangre de un arrebol sobre los cerros,
    sangre sobre las calles y las plazas,
    dolor de corazones rotos,
    podre de hastíos y de lágrimas.

    Un río abraza el arrabal
    como una mano helada que tienta en las tinieblas:
    sobre sus aguas se avergüenzan
    de verse las estrellas.

    Y las casas que esconden los deseos
    detrás de las ventanas luminosas,
    mientras afuera el viento
    lleva un poco de barro a cada rosa.

    Lejos... la bruma de las olvidanzas
    —humos espesos, tajamares rotos—,
    y el campo, ¡el campo verde!, en que jadean
    los bueyes y los hombres sudorosos.

    Y aquí estoy yo, brotado entre las ruinas,
    mordiendo solo todas las tristezas,
    como si el llanto fuera una semilla
    y yo el único surco de la tierra.

    Pablo Neruda

    Crepusculario (1923)
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