En la otra puerta

Vías de Escape

Graham Greene

1980 - Autobiografía

Obras de Graham Greene

  • 1988 - El capitán y el enemigo - (Novela)
  • 1985 - El décimo hombre - (Novela)
  • 1982 - Monseñor Quijote - (Novela)
  • 1980 - El Dr. Fischer de Ginebra - (Novela)
  • 1980 - Vías de Escape - (Autobiografía)
  • 1978 - El factor humano - (Novela)
  • 1973 - El Cónsul Honorario - (Novela)
  • 1971 - Una especie de vida - (Autobiografía)
  • 1969 - Viajes con mi tía - (Novela)
  • 1965 - Los comediantes - (Novela)
  • 1960 - Un Caso Acabado - (Novela)
  • 1958 - Nuestro hombre en la Habana - (Novela)
  • 1955 - El americano impasible - (Novela)
  • 1955 - El perdedor gana - (Novela)
  • 1951 - El fin de la aventura - (Novela)
  • 1950 - El tercer hombre - (Novela)
  • 1948 - El revés de la Trama - (Novela)
  • 1943 - El ministro del miedo - (Novela)
  • 1940 - El poder y la gloria - (Novela)
  • 1939 - El agente confidencial - (Novela)
  • 1938 - Brighton, Parque de Atracciones - (Novela)
  • 1936 - Una pistola en venta - (Novela)
  • 1935 - Inglaterra y yo - (Novela)
  • 1934 - It's a Battlefield - (Novela)
  • 1932 - Rumour at Nightfall - (Novela)
  • 1932 - El tren de Estambul - (Novela)
  • 1930 - El nombre de la acción - (Novela)
  • 1929 - Historia de una cobardía - (Novela)
  • 1925 - Babbling April - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1910 nace Manuel Mujica Láinez

    11 de septiembre de 1910 - Nace Manuel Mujica Láinez

    ¿Cuál es la obra de Umberto Eco que fue llevada al cine interpretada por Sean Connery, Christian Slater y Ron Perlman?

    Hugo Ditaranto

    Hugo Ditaranto

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Goliat

    Fuiste recubriéndome
    mármol de furia y pena
    pedestal de hielo
    deshojándome en espinas
    en pétalos exactos
    en piedra movediza
    en claves de mí

    Fuiste derritiéndome
    tallo a tallo
    asfixiando las haches
    respirando bronces agitados
    aire rancio
    agónicos silencios de cursivas

    Fuiste negra blanca y fusa
    amalgama
    tres compases
    un cielo a cuatro espacios
    infierno en cinco líneas
    silencio de redonda
    cincel en si bemol

    Talabas cada letra –cada músculo–
    transcribiste un do en menores
    un tres por cuatro
    aliviaste una nota –la primera–
    acentuaste otra nota –la olvidaste–
    elegiste el cincel como palabra
    el martillo una vez
    y otra vez
    y otra más

    Golpeabas cada letra con mi nombre
    la armonía de la roca deformada
    –el hielo en andante–
    rescataste mi boca
    mi cuello de sílice
    mis dedos intactos
    músculos convexos
    –mineral revelado–
    relevado y converso
    transportado
    a tu lengua

    Olvidaste el líquido –la piedra–
    la pared uniforme
    la incisión primera
    la magnífica obertura de los labios
    el color amarillo
    lentamente
    el color amarillo
    y me cubriste de forma
    –sin arcilla–
    colosal y desnudo
    –sin arcilla–
    como un desierto en otoño
    lentamente
    en otoño

    Quebrantaste la furia –las piernas–
    tu deseo de única
    y giraste aliviada
    tan creadora y tan dueña
    yo, de mí,
    tan perfecto y esclavo
    de unos dedos de artista
    manos en gubias que huelen
    a vacíos paréntesis
    a inmóviles ocres
    a disonantes duetos
    en claves de mí

    Huele a mármol
    ahora huele a mármol
    a tiempo asimétrico
    a lluvia de erres
    a tinta esparcida

    Huele a huesos tallados
    a notas ligadas al óleo
    a tiempo fuerte pasado
    a tiempo débil presente

    Pero la oración era otra
    el bloque aún misterio
    mi cuerpo tu mente
    solo de piano tus manos
    subrayándote a tiempo
    golpe a golpe –al unísono–
    el tallo inminente
    la raíz desterrada

    La oración era otra
    destallabas palabras
    buscabas savia en el verde
    –en el mármol–
    desconocías la piedra
    te licuabas en notas
    en metros
    en centímetros
    si es que estabas
    o no

    Me veías humano –tan piedra–
    conjugabas mis músculos
    descubriste el espejo
    el velo descorrido
    la quinta aumentada
    el cincel en el piso
    el punto y aparte
    tus brazos pulidos
    tus ojos concéntricos
    –el túnel–
    tu mano en la piedra
    –el lienzo–
    el ocre en tu pecho
    –los ocres–

    No he podido imitarte
    tallarte en el aire
    quitarte la piedra
    preferirte en bemoles
    subirte una escala
    –las eses por ces–
    escribirte en mayúsculas
    en puntos suspensivos
    en cuerdas sostenidas
    en mi mayor

    Un conjunto de verdes
    amarillos y otoño
    te descorren el velo
    el mármol por lienzo
    el cincel por pincel
    y mis dedos –martillos–
    en colores ahogados
    sobre el blanco dibujan
    tus manos de piedra
    tu cuerpo de ocre
    tus ojos cerrados
    azules cerrados
    quemando las horas
    frente a un mismo espejo
    golpeando la piedra
    –el hielo–
    tallándome.

    Ricardo Cardone

    La noche por la que muere el día (2017)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias