En la otra puerta

Antología del amor apasionado

Ana María Shua

1999 - Antología

Alfaguara

Obras de Ana María Shua

  • 2003 - El libro del ingenio y la sabiduría - (Antología)
  • 2002 - El libro de los pecados - (Antología)
  • 2001 - Como una buena madre - (Cuento)
  • 2000 - Botánica del caos - (Cuentos)
  • 1999 - Antología del amor apasionado - (Antología)
  • 1998 - Como agua del manantial - (Coplas populares)
  • 1998 - Cabras, mujeres y mulas - (Antología)
  • 1997 - La muerte como efecto secundario - (Novela)
  • 1995 - El pueblo de los tontos - (Humor)
  • 1994 - El libro de los recuerdos - (Novela)
  • 1992 - Casa de geishas - (Cuentos)
  • 1991 - El marido argentino promedio - (Humor)
  • 1988 - Viajando se conoce gente - (Cuentos)
  • 1984 - Los amores de Laurita - (Novela)
  • 1984 - La sueñera - (Cuento)
  • 1981 - Los días de pesca - (Cuentos)
  • 1980 - Soy paciente - (Novela)
  • 1967 - El sol y yo - (Poemas)
  • Poeta argentino, nacido en la provincia de Entre Ríos, autor de ''El agua y la noche'', ¿a quién nos referimos?

    Héctor Tizón

    Héctor Tizón

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Barrio sin luz

    ¿Se va la poesía de las cosas
    o no la puede condensar mi vida?
    Ayer —mirando el último crepúsculo—
    yo era un manchón de musgo entre unas ruinas.

    Las ciudades —hollines y venganzas—,
    la cochinada gris de los suburbios,
    la oficina que encorva las espaldas,
    el jefe de ojos turbios.

    Sangre de un arrebol sobre los cerros,
    sangre sobre las calles y las plazas,
    dolor de corazones rotos,
    podre de hastíos y de lágrimas.

    Un río abraza el arrabal
    como una mano helada que tienta en las tinieblas:
    sobre sus aguas se avergüenzan
    de verse las estrellas.

    Y las casas que esconden los deseos
    detrás de las ventanas luminosas,
    mientras afuera el viento
    lleva un poco de barro a cada rosa.

    Lejos... la bruma de las olvidanzas
    —humos espesos, tajamares rotos—,
    y el campo, ¡el campo verde!, en que jadean
    los bueyes y los hombres sudorosos.

    Y aquí estoy yo, brotado entre las ruinas,
    mordiendo solo todas las tristezas,
    como si el llanto fuera una semilla
    y yo el único surco de la tierra.

    Pablo Neruda

    Crepusculario (1923)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias