En la otra puerta

Himno de pólvora

Raúl González Tuñón

1943 - Poesía

Obras de Raúl González Tuñón

  • 1977 - El banco de la plaza - (Poesía)
  • 1969 - El rumbo de las islas perdidas - (Poesía)
  • 1965 - Poemas para el atril de una pianola - (Poesía)
  • 1963 - Demanda contra el olvido - (Poesía)
  • 1957 - A la sombra de los barrios amados - (Poesía)
  • 1954 - Todos los hombres del mundo son hermanos - (Poesía)
  • 1952 - Hay alguien que está esperando - (Poesía)
  • 1945 - Primer Canto Argentino - (Poesía)
  • 1943 - Himno de pólvora - (Poesía)
  • 1941 - Canciones del tercer frente - (Poesía)
  • 1941 - A nosotros la poesía - (Poesía)
  • 1941 - Las islas - (Poesía)
  • 1941 - Caprichos de Juancito Caminador - (Poesía)
  • 1939 - La muerte en Madrid - (Poesía)
  • 1938 - Las puertas del fuego - (Poesía)
  • 1936 - La rosa blindada - (Poesía)
  • 1936 - Ocho documentos de hoy - (Poesía)
  • 1934 - El otro lado de la estrella - (Poesía)
  • 1934 - Todos bailan (poemas de Juancito Caminador) - (Poesía)
  • 1930 - La calle del agujero en la media - (Poesía)
  • 1928 - Miércoles de ceniza - (Poesía)
  • 1926 - El violín del diablo - (Poesía)
  • ¿Quién es la autora del cuento ''La cena''?

    Noé Jitrik:

     Noé Jitrik:

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    El mar. La mar

    El mar. ¡Sólo la mar!
    ¿Por qué me trajiste, padre,
    a la ciudad?
    ¿Por qué me desenterraste
    del mar?
    En sueños, la marejada
    me tira del corazón.
    Se lo quisiera llevar.
    Padre, ¿por qué me trajiste
    acá?

    Gimiendo por ver el mar,
    un marinerito en tierra
    iza al aire este lamento:
    ¡Hay mi blusa marinera!
    Siempre me la inflaba el viento
    al divisar la escollera.

    ...Y ya estarán los esteros
    rezumando azul del mar.
    ¡Dejadme ser, salineros,
    granito del salinar!
    ¡Qué bien, a la madrugada,
    correr en las vagonetas,
    llenas de nieve salada,
    hacia las blancas casetas!
    ¡Dejo de ser marinero,
    madre, por ser salinero!

    Branquias quisiera tener,
    porque me quiero casar.
    Mi novia vive en el mar
    y nunca la puedo ver.
    Madruguera, plantadora,
    allá en los valles salinos.
    ¡Novia mía, labradora
    de los huertos submarinos!
    ¡Yo nunca te podré ver
    jardinera en tus jardines
    albos del amanecer!

    Rafael Alberti

    Marinero en tierra (1925)
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