Bajo sus pies brota una sed de almendras secas
Un mundo hambriento de hambre y de hombre
La fruta nueva probará la lengua
Y el niño virgen tendrá su último ritual
Luego será agua que se entrega
Cederá en el barro su raíz
La piel noble en el sudor espeso
La orilla verde que el río roe
Le restará extirparse cualquier culpa
Toda verdad es ilógica
Todo temor es incierto
Todo río es una herida