En la otra puerta

Poemas para el atril de una pianola

Raúl González Tuñón

1965 - Poesía

Obras de Raúl González Tuñón

  • 1977 - El banco de la plaza - (Poesía)
  • 1969 - El rumbo de las islas perdidas - (Poesía)
  • 1965 - Poemas para el atril de una pianola - (Poesía)
  • 1963 - Demanda contra el olvido - (Poesía)
  • 1957 - A la sombra de los barrios amados - (Poesía)
  • 1954 - Todos los hombres del mundo son hermanos - (Poesía)
  • 1952 - Hay alguien que está esperando - (Poesía)
  • 1945 - Primer Canto Argentino - (Poesía)
  • 1943 - Himno de pólvora - (Poesía)
  • 1941 - Canciones del tercer frente - (Poesía)
  • 1941 - A nosotros la poesía - (Poesía)
  • 1941 - Las islas - (Poesía)
  • 1941 - Caprichos de Juancito Caminador - (Poesía)
  • 1939 - La muerte en Madrid - (Poesía)
  • 1938 - Las puertas del fuego - (Poesía)
  • 1936 - La rosa blindada - (Poesía)
  • 1936 - Ocho documentos de hoy - (Poesía)
  • 1934 - El otro lado de la estrella - (Poesía)
  • 1934 - Todos bailan (poemas de Juancito Caminador) - (Poesía)
  • 1930 - La calle del agujero en la media - (Poesía)
  • 1928 - Miércoles de ceniza - (Poesía)
  • 1926 - El violín del diablo - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1932 nace Sylvia Plath

    27 de octubre de 1932 - Nace Sylvia Plath

    ¿Cuál es el título del cuento en el que Cortázar nos relata la lucha de alguien por ponerse un pulóver?

    Teuco Castilla

    Teuco Castilla

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Amor América

    Antes de la peluca y la casaca fueron los ríos, ríos arteriales; fueron las cordilleras, en cuya onda raída el cóndor o la nieve parecían inmóviles; fue la humedad y la espesura, el trueno sin nombre todavía, las pampas planetarias. El hombre tierra fue, vasija, párpado del barro trémulo, forma de la arcilla; fue cántaro caribe, piedra chibcha, copa imperial o sílice araucana. Tierno y sangriento fue, pero en la empuñadura de su arma de cristal humedecida, las iniciales de la tierra estaban escritas. Nadie pudo recordarlas después: el viento las olvidó, el idioma del agua fue enterrado, las claves se perdieron o se inundaron de silencio o sangre. No se perdió la vida, hermanos pastorales. Pero como una rosa salvaje cayó una gota roja en la espesura, y se apagó una lámpara de tierra. Yo estoy aquí para contar la historia. Desde la paz del búfalo hasta las azotadas arenas de la tierra final, en las espumas acumuladas de la luz antártica, y por las madrigueras despeñadas de la sombría paz venezolana, te busqué, padre mío, joven guerrero de tiniebla y cobre, o tú, planta nupcial, cabellera indomable, madre caimán, metálica paloma. Yo, incásico del légamo, toqué la piedra y dije: ¿Quién me espera? Y apreté la mano sobre un puñado de cristal vacío. Pero anduve entre flores zapotecas, y dulce era la luz como un venado, y era la sombra como un párpado verde. Tierra mía sin nombre, sin América, estambre equinoccial, lanza de púrpura, tu aroma me trepó por raíces hasta la copa que bebía, hasta la más delgada palabra aún no nacida de mi boca.

    Pablo Neruda

    Canto general (1950)
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