En la otra puerta

Eva en el espejo

Eva en el espejo, de María del Carmen Suárez

María del Carmen Suárez

2004 - Novela

Gárgola

Texto ritual. El sexo como infinitas facetas de un diamante para ser recorrido. Imperio de los cuerpos: un torbellino enigmático en el desierto. Madre e hija en un exorcismo ancestral. Épocas turbulentas, décadas de horror y una flor creciendo en la piedra. En suma, lo invisible en lo visible.

Obras de María del Carmen Suárez

  • 2009 - Las gordas - (Novela)
  • 2004 - Eva en el espejo - (Novela)
  • 2002 - Cuerpo imaginario - (Poesía)
  • 1993 - Potencia del símbolo en la obra de Luisa Mercedes Levinson - (Ensayo)
  • 1988 - Posesión natural (Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores) - (Poesía)
  • 1982 - Entendimiento de los cuerpos - (Poesía)
  • 1976 - Voracidad del sonido - (Poesía)
  • 1972 - Los dientes del lobo - (Poesía)
  • 1970 - El bosque de fuego - (Poesía)
  • 1967 - La noche y los maleficios (Premio del Fondo Nacional de las Artes) - (Poesía)
  • 1964 - Desde Buenos Aires - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1910 nace Manuel Mujica Láinez

    11 de septiembre de 1910 - Nace Manuel Mujica Láinez

    ¿A quién pertenece la obra Coplas a la muerte de su padre?

    Danielle Roger

     Danielle Roger

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Amor errante

    Hijo, en tu busca
    Cruzo los mares:
    Las olas buenas
    A ti me traen:
    Los aires frescos
    Limpian mis carnes
    De los gusanos
    De las ciudades;
    Pero voy triste
    Porque en los mares
    Por nadie puedo
    Verter mi sangre.
    ¿Qué a mí las ondas
    Mansas e iguales?
    ¿Qué a mí las nubes,
    Joyas volantes?
    ¿Qué a mí los blandos
    Juegos del aire?
    ¿Qué la iracunda
    Voz de huracanes?
    A estos–¡la frente
    Hecha a domarles!
    A los lascivos
    Besos fugaces
    De las menudas
    Brisas amables,–
    Mis dos mejillas
    Secas y exangües,
    De un beso inmenso
    Siempre voraces!
    Y ¿a quién, el blanco
    Pálido ángel
    Que aquí en mi pecho
    Las alas abre
    Y a los cansados
    Que de él se amparen
    Y en él se nutran
    Busca anhelante?
    ¿A quién envuelve
    Con sus suaves
    Alas nubosas
    Mi amor errante?
    Libres de esclavos
    Cielos y mares,
    Por nadie puedo
    Verter mi sangre!
    Y llora el blanco
    Pálido ángel:
    ¡Celos del cielo
    Llorar le hacen,
    Que a todos cubre
    Con sus celajes!
    Las alas níveas
    Cierra, y ampárase
    De ellas el rostro
    Inconsolable:–
    Y en el confuso
    Mundo fragante
    Que en la profunda
    Sombra se abre,
    Donde en solemne
    Silencio nacen
    Flores eternas
    Y colosales,
    Y sobre el dorso
    De aves gigantes
    Despiertan besos
    Inacabables,–
    Risueño y vivo
    Surge otro ángel!

    José Martí

    Ismaelillo (1882)
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