En la otra puerta

1898: Místicas

Amado Nervo

1898 - Poesía

Obras de Amado Nervo

  • 1922 - Los balcones - (Novela)
  • 1922 - La amada inmóvil - (Poesía)
  • 1919 - El estanque de los lotos - (Poesía)
  • 1919 - El arquero divino - (Poesía)
  • 1918 - Plenitud - (Poesía)
  • 1916 - Elevación - (Poesía)
  • 1916 - El diablo desinteresado - (Novela)
  • 1912 - Serenidad - (Poesía)
  • 1912 - Mis filosofías - (Ensayo)
  • 1910 - Juana de Asbaje (biografía de Sor Juana Inés de la Cruz) - (Biografía)
  • 1909 - En voz baja - (Poesía)
  • 1906 - Almas que pasan - (Cuentos)
  • 1905 - Jardines interiores - (Poesía)
  • 1902 - El éxodo y las flores del camino - (Poesía)
  • 1902 - Lira heroica - (Poesía)
  • 1901 - Poemas - (Poesía)
  • 1898 - 1898: Místicas - (Poesía)
  • 1896 - 1896: Perlas negras - (Poesía)
  • 1895 - El bachiller - (Novela)
  • Un día como hoy en 1914 nace Adolfo Bioy Casares

    15 de septiembre de 1914 - Nace Adolfo Bioy Casares

    Si mencionamos la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, ¿a uno de los capítulos de qué célebre obra nos estamos refiriendo?

    Un hombre que camina la poesía

    Un hombre que camina la poesía

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Romance de la luna, luna

    A Conchita García Lorca

    La luna vino a la fragua
    con su polisón de nardos.
    El niño la mira, mira.
    El niño la está mirando.

    En el aire conmovido
    mueve la luna sus brazos
    y enseña, lúbrica y pura,
    sus senos de duro estaño.

    Huye luna, luna, luna.
    Si vinieran los gitanos,
    harían con tu corazón
    collares y anillos blancos.

    Niño, déjame que baile.
    Cuando vengan los gitanos,
    te encontrarán sobre el yunque
    con los ojillos cerrados.

    Huye luna, luna, luna,
    que ya siento sus caballos.

    Niño, déjame, no pises
    mi blancor almidonado.

    El jinete se acercaba
    tocando el tambor del llano.
    Dentro de la fragua el niño,
    tiene los ojos cerrados.

    Por el olivar venían,
    bronce y sueño, los gitanos.
    Las cabezas levantadas
    y los ojos entornados.
    Cómo canta la zumaya,
    ¡ay, cómo canta en el árbol!
    Por el cielo va la luna
    con un niño de la mano.

    Dentro de la fragua lloran,
    dando gritos, los gitanos.
    El aire la vela, vela.
    El aire la está velando.

    Federico García Lorca

    Romancero gitano (1927)
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