En la otra puerta

Poemas

Amado Nervo

1901 - Poesía

Obras de Amado Nervo

  • 1922 - Los balcones - (Novela)
  • 1922 - La amada inmóvil - (Poesía)
  • 1919 - El estanque de los lotos - (Poesía)
  • 1919 - El arquero divino - (Poesía)
  • 1918 - Plenitud - (Poesía)
  • 1916 - Elevación - (Poesía)
  • 1916 - El diablo desinteresado - (Novela)
  • 1912 - Serenidad - (Poesía)
  • 1912 - Mis filosofías - (Ensayo)
  • 1910 - Juana de Asbaje (biografía de Sor Juana Inés de la Cruz) - (Biografía)
  • 1909 - En voz baja - (Poesía)
  • 1906 - Almas que pasan - (Cuentos)
  • 1905 - Jardines interiores - (Poesía)
  • 1902 - El éxodo y las flores del camino - (Poesía)
  • 1902 - Lira heroica - (Poesía)
  • 1901 - Poemas - (Poesía)
  • 1898 - 1898: Místicas - (Poesía)
  • 1896 - 1896: Perlas negras - (Poesía)
  • 1895 - El bachiller - (Novela)
  • Un día como hoy en 1832 nace José de Echegaray Eizaguirre

    19 de abril de 1832 - Nace José de Echegaray Eizaguirre

    ¿Cuál es el nombre del protagonista de ''El juguete rabioso''

    Juan José Saer

    Juan José Saer

    Armando Tejada Gómez

    Armando Tejada Gómez

    Por Miguel Longarini

    El poema de hoy

    El general Quiroga va en coche al muere

    El madrejón desnudo ya sin sed de agua
    y una luna perdida en el frío del alba
    y el campo muerto de hambre, pobre como una araña.

    El coche se hamacaba rezongando la altura;
    un galerón enfático, enorme, funerario.
    Cuatro tapaos con pinta de muerte en la negrura
    tironeaban seis miedos y un valor desvelado.

    Junto a los postillones jineteaba un moreno.
    Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda!
    El general Quiroga quiso entrar en la sombra
    llevando seis o siete degollados de escolta.

    Esa cordobesa bochinchera y ladina
    (meditaba Quiroga) ¿qué ha de poder con mi alma?
    Aquí estoy afianzado y metido en la vida
    como la estaca pampa bien metida en la pampa.

    Yo, que he sobrevivido a millares de tardes
    y cuyo nombre pone retemblor en las lanzas,
    no he de soltar la vida por estos pedregales.
    ¿Muere acaso el pampero, se mueren las espadas?

    Pero al brillar el día sobre Barranca Yaco
    hierros que no perdonan arreciaron sobre él;
    la muerte, que es de todos, arreó con el riojano
    y una de puñaladas lo mentó a Juan Manuel.

    Ya muerto, ya de pié, ya inmortal, ya fantasma,
    se presentó al infierno que Dios le había marcado,
    y a sus órdenes iban, rotas y desangradas,
    las ánimas en pena de hombres y de caballos.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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