Mi padre comió panes de arena
Limones dulces de piedras amarillas
La carne descosida de los zapatos
El barro salado del piso de tierra
El musgo ácido de paredes sin revoque
Platos repletos de nada
Mi madre comió flores de papel
Tierra de macetas muertas
Todas las horas del sueño y todas las de la vigilia
Comió la tela sucia de mis pañales
Y nada más
Yo comí por ellos
hasta que el hueso se quebró como una vena