En la otra puerta

El juego en que andamos

Juan Gelman

1959 - Poesía

Nueva Expresión

Textos para leer de El juego en que andamos

  • El juego en que andamos (Poema)
  • Obras de Juan Gelman

  • 1999 - Nueva prosa de prensa - (Periodístico)
  • 1997 - Debí decir te amo - (Antología)
  • 1997 - Prosa de prensa - (Periodístico)
  • 1986 - Composiciones - (Poesía)
  • 1983 - Eso - (Poesía)
  • 1983 - Dibaxu - (Poesía)
  • 1982 - Hacia el Sur - (Poesía)
  • 1980 - Hechos - (Poesía)
  • 1980 - Carta abierta - (Poesía)
  • 1980 - Si dulcemente - (Poesía)
  • 1980 - Bajo la lluvia ajena - (Prosa poética)
  • 1979 - Comentarios - (Poesía)
  • 1979 - Citas - (Poesía)
  • 1979 - Notas - (Poesía)
  • 1973 - Relaciones - (Poesía)
  • 1971 - Fábulas - (Poesía)
  • 1969 - Los poemas de Sidney West - (Poesía)
  • 1965 - Cólera Buey - (Poesía)
  • 1962 - Gotán - (Poesía)
  • 1961 - Velorio del solo - (Poesía)
  • 1959 - El juego en que andamos - (Poesía)
  • 1956 - Violín y otras cuestiones - (Poesía)
  • En el cuento de Borges, ¿en qué lugar de la casa que visita el narrador se encuentra el Aleph?

    Por ''Culpa de los muertos'' hay un autor ausente.

    Por ''Culpa de los muertos'' hay un autor ausente.

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    El mar. La mar

    El mar. ¡Sólo la mar!
    ¿Por qué me trajiste, padre,
    a la ciudad?
    ¿Por qué me desenterraste
    del mar?
    En sueños, la marejada
    me tira del corazón.
    Se lo quisiera llevar.
    Padre, ¿por qué me trajiste
    acá?

    Gimiendo por ver el mar,
    un marinerito en tierra
    iza al aire este lamento:
    ¡Hay mi blusa marinera!
    Siempre me la inflaba el viento
    al divisar la escollera.

    ...Y ya estarán los esteros
    rezumando azul del mar.
    ¡Dejadme ser, salineros,
    granito del salinar!
    ¡Qué bien, a la madrugada,
    correr en las vagonetas,
    llenas de nieve salada,
    hacia las blancas casetas!
    ¡Dejo de ser marinero,
    madre, por ser salinero!

    Branquias quisiera tener,
    porque me quiero casar.
    Mi novia vive en el mar
    y nunca la puedo ver.
    Madruguera, plantadora,
    allá en los valles salinos.
    ¡Novia mía, labradora
    de los huertos submarinos!
    ¡Yo nunca te podré ver
    jardinera en tus jardines
    albos del amanecer!

    Rafael Alberti

    Marinero en tierra (1925)
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