En la otra puerta

Más allá del bien y del mal. Preludio de una filosofía del futuro

Friedrich Nietzsche

1886 - Ensayo

La obra de Nietzsche está alentada por un doble designio: destruir los principios filosóficos y morales en que se asienta la cultura occidental y definir una nueva cultura con una nueva jerarquía de los valores.

Obras de Friedrich Nietzsche

  • 1908 - Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es - (Biografía)
  • 1894 - El Anticristo. Maldición sobre el Cristianismo - (Ensayo)
  • 1889 - Crepúsculo de los ídolos. Cómo se filosofa con el martillo - (Ensayo)
  • 1887 - Genealogía de la moral. Un escrito polémico - (Ensayo)
  • 1886 - Más allá del bien y del mal. Preludio de una filosofía del futuro - (Ensayo)
  • 1883 - Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie - (Relato)
  • 1882 - La gaya ciencia - (Ensayo)
  • 1881 - Aurora. Pensamientos sobre los prejuicios morales - (Ensayo)
  • 1880 - El caminante y su sombra - (Ensayo)
  • 1878 - Humano, demasiado humano. Un libro para espíritus libres - (Ensayo)
  • 1872 - El nacimiento de la tragedia - (Ensayo)
  • ¿Con qué seudónimo firmó Cortázar su libro de poemas Presencia?

    Fernando Sorrentino: ''La narrativa es el arte de inventar mentiras verosímiles''

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    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Con esta boca, en este mundo

    No te pronunciaré jamás, verbo sagrado,
    aunque me tiña las encías de color azul,
    aunque ponga debajo de mi lengua una pepita de oro,
    aunque derrame sobre mi corazón un caldero de estrellas
    y pase por mi frente la corriente secreta de los grandes ríos.

    Tal vez hayas huido hacia el costado de la noche del alma,
    ese Xal que no es posible llegar desde ninguna lámpara,
    y no hay sombra que guíe mi vuelo en el umbral,
    ni memoria que venga de otro cielo para encarnar en esta dura nieve
    donde sólo se inscribe el roce de la rama y el quejido del viento.

    Y ni un solo temblor que haga sobresaltar las mudas piedras.
    Hemos hablado demasiado del silencio,
    lo hemos condecorado lo mismo que a un vigía en el arco final,
    como si en él yaciera el esplendor después de la caída,
    el triunfo del vocablo, con la lengua cortada.

    ¡Ah, no se trata de la canción, tampoco del sollozo!
    He dicho ya lo amado y lo perdido,
    trabé con cada sílaba los bienes y los males que más temí perder.
    A lo largo del corredor suena, resuena la tenaz melodía,
    retumban, se propagan como el trueno
    unas pocas monedas caídas de visiones o arrebatadas a la oscuridad.
    Nuestro largo combate fue también un combate a muerte con la muerte, poesía.

    Hemos ganado. Hemos perdido,
    porque ¿cómo nombrar con esta boca,
    cómo nombrar en este mundo con esta sola boca en este mundo con [esta sola boca?

    Olga Orozco

    Con esta boca, en este mundo (1994)
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