En la otra puerta

En la masmédula

Oliverio Girondo

1956 - Poesía

Textos para leer de En la masmédula

  • Alta noche (Poesía)
  • El puro no (Poesía)
  • Obras de Oliverio Girondo

  • 1956 - En la masmédula - (Poesía)
  • 1942 - Persuasión de los días - (Poesía)
  • 1937 - Interlunio - (Relato)
  • 1932 - Espantapájaros - (Prosa poética)
  • 1925 - Calcomanías - (Poesía)
  • 1922 - Veinte poemas para ser leídos en el tranvía - (Poesía)
  • Un día como hoy en 1890 muere Carlo Collodi

    26 de octubre de 1890 - Muere Carlo Collodi

    ¿A quién pertenece la obra Coplas a la muerte de su padre?

    Manuel Lozano

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    Las dos criaturas

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    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Cristo en la cruz

    Cristo en la cruz. Los pies tocan la tierra.
    Los tres maderos son de igual altura.
    Cristo no está en el medio. Es el tercero.
    La negra barba pende sobre el pecho.
    El rostro no es el rostro de las láminas.
    Es áspero y judío. No lo veo
    y seguiré buscándolo hasta el día
    último de mis pasos por la tierra.
    El hombre quebrantado sufre y calla.
    La corona de espinas lo lastima.
    No lo alcanza la befa de la plebe
    que ha visto su agonía tantas veces.
    La suya o la de otro. Da lo mismo.
    Cristo en la cruz. Desordenadamente
    piensa en el reino que tal vez lo espera,
    piensa en una mujer que no fue suya.
    No le está dado ver la teología,
    la indescifrable Trinidad, los gnósticos,
    las catedrales, la navaja de Occam,
    la púrpura, la mitra, la liturgia,
    la conversión de Guthrum por la espada,
    la inquisición, la sangre de los mártires,
    las atroces Cruzadas, Juana de Arco,
    el Vaticano que bendice ejércitos.
    Sabe que no es un dios y que es un hombre
    que muere con el día. No le importa.
    Le importa el duro hierro con los clavos.
    No es un romano. No es un griego. Gime.
    Nos ha dejado espléndidas metáforas
    y una doctrina del perdón que puede
    anular el pasado. (Esa sentencia
    la escribió un irlandés en una cárcel.)
    El alma busca el fin, apresurada.
    Ha oscurecido un poco. Ya se ha muerto.
    Anda una mosca por la carne quieta.
    ¿De qué puede servirme que aquel hombre
    haya sufrido, si yo sufro ahora?

    Jorge Luis Borges

    Los conjurados (1985)
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