En la otra puerta

Persuasión de los días

Persuasión de los días, de Oliverio Girondo

Oliverio Girondo

1942 - Poesía

Con Persuasión de los días (1942), Oliverio Girondo vuelve a cambiar el tono; ya no son los movimintos y las significaciones del sueño y la imaginación que se impone, sino un sentimiento de náusea. Las cosas pasan a segundo plano, como borradas por el rechazo cada vez más intenso de un mundo deformado por el mal. El título se hace admonitorio, pone énfasis en la dialéctica sombría del tiempo. Se ha pasado de un universo físico a un universo moral, de la geografía a la ética.

Textos para leer de Persuasión de los días

  • Responso en blanco vivo (Poesía)
  • ¡Azotadme! (Poesía)
  • Obras de Oliverio Girondo

  • 1956 - En la masmédula - (Poesía)
  • 1942 - Persuasión de los días - (Poesía)
  • 1937 - Interlunio - (Relato)
  • 1932 - Espantapájaros - (Prosa poética)
  • 1925 - Calcomanías - (Poesía)
  • 1922 - Veinte poemas para ser leídos en el tranvía - (Poesía)
  • ¿Quién es la autora del cuento ''La cena''?

    Teuco Castilla

    Teuco Castilla

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Coplas elegíacas

    ¡Ay del que llega sediento
    a ver el agua correr,
    y dice: la sed que siento
    no me la calma el beber!

    ¡Ay de quien bebe y, saciada
    la sed, desprecia la vida:
    moneda al tahúr prestada,
    que sea al azar rendida!

    Del iluso que suspira
    bajo el orden soberano,
    y del que sueña la lira
    pitagórica en su mano.

    ¡Ay del noble peregrino
    que se para a meditar,
    después de largo camino
    en el horror de llegar!

    ¡Ay de la melancolía
    que llorando se consuela,
    y de la melomanía
    de un corazón de zarzuela!

    ¡Ay de nuestro ruiseñor,
    si en una noche serena
    se cura del mal de amor
    que llora y canta sin pena!

    ¡De los jardines secretos,
    de los pensiles soñados,
    y de los sueños poblados
    de propósitos discretos!

    ¡Ay del galán sin fortuna
    que ronda a la luna bella;
    de cuantos caen de la luna,
    de cuantos se marchan a ella!

    ¡De quien el fruto prendido
    en la rama no alcanzó,
    de quien el fruto ha mordido
    y el gusto amargo probó!

    ¡Y de nuestro amor primero
    y de su fe mal pagada,
    y, también, del verdadero
    amante de nuestra amada!

    Antonio Machado

    Canciones (1907)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias