El habitante y su esperanza

Pablo Neruda

1926 - Novela

Obras de Pablo Neruda

  • 1923 - Crepusculario
  • 1924 - Veinte poemas de amor y una canción desesperada
  • 1926 - Tentativa del hombre infinito
  • 1926 - El habitante y su esperanza
  • 1926 - Anillos. Prosas de Pablo Neruda y Tomás Lago
  • 1933 - El hondero entusiasta
  • 1933 - Residencia en la tierra
  • 1937 - España en el corazón. Himno a las glorias del pueblo en la guerra
  • 1947 - Tercera residencia
  • 1947 - Alturas de Macchu Picchu
  • 1950 - Canto general
  • 1952 - Los versos del capitán
  • 1971 - Todo el amor
  • 1972 - Confieso que he vivido
  • 1990 - La noche anterior
  • 1998 - Antología esencial
  • 1999 - La historia
  • Un día como hoy en 1986 muere Simone de Beauvoir

    14 de abril de 1986

    Novelista francesa nacida en París, Simone de Beauvoir fue una mujer comprometida con lo social y ligada a la defensa de los derechos de la mujer

    ¿Con qué seudónimo firmó Cortázar su libro de poemas Presencia?

    Rescatando la fantasía. Entrevista a Lorena Falcón

    "En una época donde la mayoría de los libros que se publican son de autoayuda o novelas que se regodean en la crisis actual, muchos olvidan e incluso desdeñan la fantasía"

    El papagayo y el anillo de oro: alquimia y chamanismo en ''La isla'' de Luisa M. Levinson

    Por Lilia Dapaz Strout

    El poema de hoy

    Ésa es tu pena

    Ésa es tu pena. Tiene la forma de un cristal de nieve que no podría existir si no existieras
    y el perfume del viento que acarició el plumaje de los amaneceres que no
    vuelven.
    Colócala a la altura de tus ojos
    y mira cómo irradia con un fulgor azul de fondo de leyenda,
    o rojizo, como vitral de insomnio ensangrentado por el adiós de los amantes,
    o dorado, semejante a un letárgico brebaje que sorbieron los ángeles.
    Si observas a trasluz verás pasar el mundo rodando en una lágrima.
    Al respirar exhala la preciosa nostalgia que te envuelve,
    un vaho entretejido de perdón y lamentos que te convierte en reina del
    reverso del cielo.
    Cuando la soplas crece como si devorara la íntima sustancia de una llama
    y se retrae como ciertas flores si la roza cualquier sombra extranjera.
    No la dejes caer ni la sometas al hambre y al veneno;
    sólo conseguirías la multiplicación, un erial, la bastarda maleza en vez de
    olvido.
    Porque tu pena es única, indeleble y tiñe de imposible cuanto miras.
    No hallarás otra igual, aunque te internes bajo un sol cruel entre columnas rotas,
    aunque te asuma el mármol a las puertas de un nuevo paraíso prometido.
    No permitas entonces que a solas la disuelva la costumbre, no la gastes con nadie.
    Apriétala contra tu corazón igual que a una reliquia salvada del naufragio:
    sepúltala en tu pecho hasta el final,
    hasta la empuñadura.

    Olga Orozco

    En el revés del cielo (1987)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias