Historias inmorales

Silvina Bullrich

1965 - Relatos

La ironía, la penetración, la desenvoltura del arte de Silvina Bullrich alcanzan acaso en estas Historias inmorales un nivel más alto.La autora de Los Burgueses describe el triunfo tragicómico del escritor provinciano o la soledad de la mujer emancipada con la misma implacable serenidad, con un humor frío que revela expresivamente el mecanismo oculto de las pasiones humanas.Pero estas historias son sobre todo anticonvencionales.Silvina Bullrich se complace en mostrar sutilmente cómo las ideas hechas, los prejuicios, los tópicos más comunes del periodismo y la literatura tienen un reverso insospechable, sorprendente, que puede ser la clave de una nueva moral.

Obras de Silvina Bullrich

  • 1944 - La tercera versión
  • 1951 - Bodas de cristal
  • 1956 - Teléfono ocupado
  • 1958 - Mientras los demás viven
  • 1964 - Los burgueses
  • 1965 - Historias inmorales
  • 1965 - Los salvadores de la patria
  • 1966 - Los monstruos sagrados
  • 1970 - La aventura interior
  • 1975 - Te acordarás de Taormina
  • Un día como hoy en 1980 muere Jean Paul Sartre

    15 de abril de 1980

    Muere Jean Paul Sartre
    Filósofo y literato francés, representante del existencialismo, el más reconocido defensor de dicha corriente de pensamiento, que alcanzará gran popularidad en la segunda mitad del siglo XX

    Si mencionamos la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, ¿a uno de los capítulos de qué célebre obra nos estamos refiriendo?

    Confidencias de Escritores

    Confidencias de Escritores

    Umberto Eco opina sobre la supervivencia del libro y el diario impreso

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    Por Pepe Flores

    El poema de hoy

    Casi juicio final

    Mi callejero no hacer nada vive y se suelta por la variedad de la noche.
    La noche es una fiesta larga y sola.
    En mi secreto corazón yo me justifico y ensalzo: He atestiguado el mundo; he confesado la rareza del mundo.
    He cantado lo eterno: clara luna volvedora y las mejillas que apetece el amor.
    He conmemorado con versos las ciudad que me ciñe y los arrabales que me desgarran.
    He dicho asombro donde otros dicen solamente costumbre.
    A los antepasados de mi sangre y a los antepasados de mis sueños he exaltado y cantado.
    He sido y soy.
    He trabado en firmes palabras mi sentimiento que pudo haberse disipado en ternura.
    El recuerdo de una antigua vileza vuelve a mi corazón. Como el caballo muerto que la marea inflige en la playa, vuelve a mi corazón.
    Aún están a mi lado, sin embargo, las calles y la luna.
    El agua sigue siendo dulce en mi boca y las estrofas no me niegan su gracia.
    Siento el pavor de la belleza; ¿quién se atreverá a condenarme si esta gran luna de mi soledad me perdona?

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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