Yo, médico; yo, catedrático

Baldomero Fernández Moreno

1941 - Poesía

Obras de Baldomero Fernández Moreno

  • 1915 - Las iniciales del misal
  • 1916 - Intermedio provinciano
  • 1917 - Ciudad
  • 1918 - Por el amor y por ella
  • 1919 - Campo argentino
  • 1920 - Versos de negrita
  • 1921 - Nuevos poemas
  • 1922 - Mil novecientos veintidos
  • 1923 - El hogar en el campo
  • 1925 - Aldea española
  • 1926 - El hijo
  • 1928 - Décimas
  • 1928 - Poesías
  • 1929 - Sonetos
  • 1929 - Último cofre de negrita
  • 1931 - Cuadernillo de verano
  • 1935 - Dos poemas
  • 1936 - Romances
  • 1936 - Seguidillas
  • 1938 - Penumbra
  • 1938 - Continuación
  • 1941 - Yo, médico; yo, catedrático
  • 1941 - Buenos Aires: ciudad, pueblo, campo
  • 1941 - Tres poemas de amor
  • 1942 - Sonetos cristianos
  • Un día como hoy en 1980 muere Jean Paul Sartre

    15 de abril de 1980

    Muere Jean Paul Sartre
    Filósofo y literato francés, representante del existencialismo, el más reconocido defensor de dicha corriente de pensamiento, que alcanzará gran popularidad en la segunda mitad del siglo XX

    ¿En cuántas partes se publicó Martín Fierro?

    Juan José Saer

    Juan José Saer

    Que lo parió! entre tanta “mierda”, se nos fue el Negro Fontanarrosa

    Que lo parió! entre tanta “mierda”, se nos fue el Negro Fontanarrosa

    Por Miguel Longarini

    El poema de hoy

    Poema XX

    Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

    Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
    y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

    El viento de la noche gira en el cielo y canta.

    Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
    Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

    En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
    La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

    Ella me quiso, a veces yo también la quería.
    Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

    Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
    Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

    Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
    Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

    Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
    la noche está estrellada y ella no está conmigo.

    Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
    Mi alma no se contenta con haberla perdido.

    Como para acercarla mi mirada la busca.
    Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

    la misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
    Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

    Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
    Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

    De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
    Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

    Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
    Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

    Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
    mi alma no se contenta con haberla perdido.

    Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
    y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

    Pablo Neruda

    Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924)
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