En la otra puerta

Tres poemas de amor

Baldomero Fernández Moreno

1941 - Poesía

Obras de Baldomero Fernández Moreno

  • 1942 - Sonetos cristianos - (Poesía)
  • 1941 - Yo, médico; yo, catedrático - (Poesía)
  • 1941 - Buenos Aires: ciudad, pueblo, campo - (Poesía)
  • 1941 - Tres poemas de amor - (Poesía)
  • 1938 - Penumbra - (Poesía)
  • 1938 - Continuación - (Poesía)
  • 1936 - Romances - (Poesía)
  • 1936 - Seguidillas - (Poesía)
  • 1935 - Dos poemas - (Poesía)
  • 1931 - Cuadernillo de verano - (Poesía)
  • 1929 - Sonetos - (Poesía)
  • 1929 - Último cofre de negrita - (Poesía)
  • 1928 - Décimas - (Poesía)
  • 1928 - Poesías - (Poesía)
  • 1926 - El hijo - (Poesía)
  • 1925 - Aldea española - (Poesía)
  • 1923 - El hogar en el campo - (Poesía)
  • 1922 - Mil novecientos veintidos - (Poesía)
  • 1921 - Nuevos poemas - (Poesía)
  • 1920 - Versos de negrita - (Poesía)
  • 1919 - Campo argentino - (Poesía)
  • 1918 - Por el amor y por ella - (Poesía)
  • 1917 - Ciudad - (Poesía)
  • 1916 - Intermedio provinciano - (Poesía)
  • 1915 - Las iniciales del misal - (Poesía)
  • ¿Cuál es el escenario de ''La invención de Morel'', de Adolfo Bioy Casares?

    Juan José Saer

    Juan José Saer

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Calle desconocida

    Penumbra de la paloma
    llamaron los hebreos a la iniciación de la tarde
    cuando la sombra no entorpece los pasos
    y la venida de la noche se advierte
    como una música esperada y antigua,
    como un grato declive.

    En esa hora en que la luz
    tiene una figura de arena,
    di con una calle ignorada,
    abierta en noble anchura de terraza,
    cuyas cornisas y paredes mostraban
    colores blandos como el mismo cielo
    que conmovía el fondo.

    Todo -la medianía de las casas,
    las modestas balaustradas y llamadores,
    tal vez una esperanza de niña en los balcones-
    entró en mi vano corazón
    con limpidez de lágrima.

    Quizá esa hora de la tarde de plata
    diera su ternura a la calle,
    haciéndola tan real como un verso
    olvidado y recuperado.

    Sólo después reflexioné
    que aquella calle de la tarde era ajena,
    que toda casa es un candelabro
    donde las vidas de los hombres arden
    como velas aisladas,
    que todo inmediato paso nuestro
    camina sobre Gólgotas.

    Jorge Luis Borges

    Fervor de Buenos Aires (1923)
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