En la otra puerta

París era una fiesta

Ernest Hemingway

1964 - Novela

Obras de Ernest Hemingway

  • 1970 - Islas en el golfo - (Novela)
  • 1964 - París era una fiesta - (Novela)
  • 1962 - The Wild Years - (Recopilación)
  • 1952 - El viejo y el mar - (Novela)
  • 1950 - Al otro lado del río y entre los árboles - (Novela)
  • 1942 - Hombres en guerra - (Antología)
  • 1940 - Por quién doblan las campanas - (Novela)
  • 1938 - La quinta columna y los primeros cuarenta y nueve relatos - (Relatos)
  • 1937 - Tener y no tener - (Novela)
  • 1935 - Las verdes colinas de África - (Novela)
  • 1933 - El que gana no se lleva nada - (Relatos)
  • 1932 - Muerte en la tarde - (Novela)
  • 1929 - Adiós a las armas - (Novela)
  • 1927 - Hombres sin mujeres - (Relatos)
  • 1926 - The Torrents of Spring - (Novela)
  • 1926 - Fiesta - (Novela)
  • 1925 - En nuestro tiempo - (Relatos)
  • 1923 - Tres relatos y diez poemas - (Relatos)
  • Un día como hoy en 1898 nace Federico García Lorca

    5 de junio de 1898 - Nace Federico García Lorca

    ¿De qué novela es protagonista Augusto Pérez?

    Hugo Ditaranto

    Hugo Ditaranto

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Casi juicio final

    Mi callejero no hacer nada vive y se suelta por la variedad de la noche.
    La noche es una fiesta larga y sola.
    En mi secreto corazón yo me justifico y ensalzo: He atestiguado el mundo; he confesado la rareza del mundo.
    He cantado lo eterno: clara luna volvedora y las mejillas que apetece el amor.
    He conmemorado con versos las ciudad que me ciñe y los arrabales que me desgarran.
    He dicho asombro donde otros dicen solamente costumbre.
    A los antepasados de mi sangre y a los antepasados de mis sueños he exaltado y cantado.
    He sido y soy.
    He trabado en firmes palabras mi sentimiento que pudo haberse disipado en ternura.
    El recuerdo de una antigua vileza vuelve a mi corazón. Como el caballo muerto que la marea inflige en la playa, vuelve a mi corazón.
    Aún están a mi lado, sin embargo, las calles y la luna.
    El agua sigue siendo dulce en mi boca y las estrofas no me niegan su gracia.
    Siento el pavor de la belleza; ¿quién se atreverá a condenarme si esta gran luna de mi soledad me perdona?

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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