Xavier se muda a un departamento que le costó no pocos sacrificios y expectativas. ¿Qué puede suceder cuando un hombre cree concretar sus sueños y se dispone a disfrutarlos? Puede ocurrir —por ejemplo— que su historia se intercale con otras historias, y que ese abanico narrativo interpele al lector, que ponga en crisis su concepción del mundo, de los espacios, de la linealidad del tiempo, de los límites entre los sueños y la realidad, entre la ficción que atraviesa lo cotidiano y la cotidianeidad que atraviesa lo ficticio.
En Las dos criaturas (recientemente publicado por Ediciones Ruines Circulares), Ricardo Cardone despliega un mecanismo literario que nos genera incertidumbre, porque todas las certezas que nos sostienen parecen temblar al adentrarnos en su nuevo libro.
En Las dos criaturas acontece lo inesperado: episodios momentos o sensaciones que jaquean al lector, que lo ponen en riesgo y lo cuestionan