Primeras canciones

Federico García Lorca

1922 - Poesía

Obras de Federico García Lorca

  • 1919 - El maleficio de la mariposa
  • 1921 - Libro de Poemas
  • 1921 - Poema del cante jondo
  • 1922 - Primeras canciones
  • 1924 - Canciones
  • 1925 - Mariana Pineda
  • 1927 - Romancero gitano
  • 1928 - Teatro breve (1928)
  • 1930 - Poeta en Nueva York
  • 1930 - La zapatera prodigiosa
  • 1931 - Poemas sueltos
  • 1931 - Así que pasen cinco años
  • 1933 - Bodas de sangre
  • 1933 - El público
  • 1934 - Yerma
  • 1935 - Llanto por Ignacio Sánchez Mejías
  • 1935 - Seis poemas gallegos
  • 1935 - Doña Rosita la soltera o El lenguaje de las flores
  • 1936 - Diván del Tamarit
  • 1936 - La casa de Bernarda Alba
  • Un día como hoy en 1986 muere Simone de Beauvoir

    14 de abril de 1986

    Novelista francesa nacida en París, Simone de Beauvoir fue una mujer comprometida con lo social y ligada a la defensa de los derechos de la mujer

    ¿Cuál es el título de la novela de Faulkner en la que se narra la peripecia de los Bundren para sepultar a su madre?

    Un hombre que camina la poesía

    Gran Entrevista al poeta uruguayo Roberto Bianchi, una personalidad de las letras.

    Un poeta mayor

    Una antología en edición bilingüe (español y ruso) de uno de los más grandes y difundidos poetas de España: José Luis García Martín

    Por Delfina Acosta

    El poema de hoy

    Amanecer

    En la honda noche universal
    que apenas contradicen los faroles
    una racha perdida
    ha ofendido las calles taciturnas
    como presentimiento tembloroso
    del amanecer horrible que ronda
    los arrabales desmantelados del mundo.

    Curioso de la sombra
    y acobardado por la amenaza del alba
    reviví la tremenda conjetura
    de Schopenhauer y de Berkeley
    que declara que el mundo
    es una actividad de la mente,
    un sueño de las almas,
    sin base ni propósito ni volumen.

    Y ya que las ideas
    no son eternas como el mármol
    sino inmortales como un bosque o un río,
    la doctrina anterior
    asumió otra forma en el alba
    y la superstición de esa hora
    cuando la luz como una enredadera
    va a implicar las paredes de la sombra,
    doblegó mi razón
    y trazó el capricho siguiente:
    si están ajenas de sustancia las cosas
    y si esta numerosa Buenos Aires
    no es más que un sueño
    que erigen en compartida magia las almas,
    hay un instante
    en que peligra desaforadamente su ser
    y es el instante estremecido del alba,
    cuando son pocos los que sueñan el mundo
    y sólo algunos trasnochadores conservan,
    cenicienta y apenas bosquejada,
    la imagen de las calles
    que definirán después con los otros.
    ¡Hora en que el sueño pertinaz de la vida
    corre peligro de quebranto
    hora en que le sería fácil a Dios
    matar del todo Su obra!

    Pero de nuevo el mundo se ha salvado.
    La luz discurre inventando sucios colores
    y con algún remordimiento
    de mi complicidad en el resurgimiento del día
    solicito mi casa,
    atónita y glacial en la luz blanca,
    mientras un pájaro de tiene mi silencio
    y la noche gastada
    se ha quedado en los ojos de los ciegos.

    Jorge Luis Borges

    Fervor de Buenos Aires (1923)
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