En la otra puerta

El rumbo de las islas perdidas

Raúl González Tuñón

1969 - Poesía

Obras de Raúl González Tuñón

  • 1977 - El banco de la plaza - (Poesía)
  • 1969 - El rumbo de las islas perdidas - (Poesía)
  • 1965 - Poemas para el atril de una pianola - (Poesía)
  • 1963 - Demanda contra el olvido - (Poesía)
  • 1957 - A la sombra de los barrios amados - (Poesía)
  • 1954 - Todos los hombres del mundo son hermanos - (Poesía)
  • 1952 - Hay alguien que está esperando - (Poesía)
  • 1945 - Primer Canto Argentino - (Poesía)
  • 1943 - Himno de pólvora - (Poesía)
  • 1941 - Canciones del tercer frente - (Poesía)
  • 1941 - A nosotros la poesía - (Poesía)
  • 1941 - Las islas - (Poesía)
  • 1941 - Caprichos de Juancito Caminador - (Poesía)
  • 1939 - La muerte en Madrid - (Poesía)
  • 1938 - Las puertas del fuego - (Poesía)
  • 1936 - La rosa blindada - (Poesía)
  • 1936 - Ocho documentos de hoy - (Poesía)
  • 1934 - El otro lado de la estrella - (Poesía)
  • 1934 - Todos bailan (poemas de Juancito Caminador) - (Poesía)
  • 1930 - La calle del agujero en la media - (Poesía)
  • 1928 - Miércoles de ceniza - (Poesía)
  • 1926 - El violín del diablo - (Poesía)
  • ¿En cuál de las obras de Florencio Sánchez se desarrolla la historia de Don Olegario y su hijo, Julio?

    Marcos Silber

    Marcos Silber

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Singladura

    El mar es una espada innumerable y una plenitud de pobreza.
    La llamarada es traducible en ira, el manantial en tiempo, y la cisterna en clara aceptación.
    El mar es solitario como un ciego.
    El mar es un antiguo lenguaje que ya no alcanzo a descifrar.
    En su hondura, el alba es una humilde tapia encalada.
    De su confín surge el claror, igual que una humareda.
    Impenetrable como la piedra labrada persiste el mar ante los muchos días.
    Cada tarde es un puerto.
    Nuestra mirada flagelada de mar camina por su cielo: Última playa blanda, celeste arcilla de las tardes.
    ¡Qué dulce intimidad la del ocaso en el huraño mar! Claras como una feria brillan las nubes.
    La luna nueva se ha enredado a un mástil.
    La misma luna que dejamos bajo un arco de piedra y cuya luz agraciará los sauzales.
    En la cubierta, quietamente, yo comparto la tarde con mi hermana, como un trozo de pan.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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