En la otra puerta

El viaje del elefante

José Saramago

2008 - Novela

A mediados del siglo XVI el rey Juan III ofrece a su primo, el archiduque Maximiliano de Austria, un elefante asiático. Esta novela cuenta el viaje épico de ese elefante llamado Salomón que tuvo que recorrer Europa por caprichos reales y absurdas estrategias.

El viaje del elefante no es un libro histórico, es una combinación de hechos reales e inventados que nos hace sentir la realidad y la ficción como una unidad indisoluble, como algo propio de la gran literatura. Una reflexión sobre la humanidad en la que el humor y la ironía, marcas de la implacable lucidez del autor, se unen a la compasión con la que José Saramago observa las flaquezas humanas.

 

El viaje del elefante es un libro coral donde entran y salen personajes que figuran en los manuales de historia junto a personajes anónimos, gente con la que los miembros de la caravana se van cruzando y con la que comparten perplejidades, esfuerzos o la armoniosa alegría de un techo. 


Pilar del Río

Obras de José Saramago

  • 2008 - El viaje del elefante - (Novela)
  • 2007 - Las pequeñas memorias - (Miscelánea)
  • 2005 - Las intermitencias de la muerte - (Novela)
  • 2004 - Ensayo sobre la lucidez - (Novela)
  • 2002 - El hombre duplicado - (Novela)
  • 2001 - La caverna - (Novela)
  • 1998 - Todos los nombres - (Novela)
  • 1998 - El cuento de la isla desconocida - (Cuento)
  • 1997 - Cuadernos de Lanzarote - (Novela)
  • 1996 - Ensayo sobre la ceguera - (Novela)
  • 1991 - El evangelio según Jesucristo - (Novela)
  • 1989 - Historia del cerco de Lisboa - (Novela)
  • 1986 - La balsa de piedra - (Novela)
  • 1984 - El año de la muerte de Ricardo Reis - (Novela)
  • 1982 - Memorial del convento - (Novela)
  • 1980 - Alzado del suelo - (Novela)
  • 1977 - Manual de pintura y caligrafía - (Novela)
  • Un día como hoy en 1955 muere José Ortega y Gasset

    18 de octubre de 1955 - Muere José Ortega y Gasset

    Se quitó la vida llenándose los bolsillos de piedras y arrojándose al río en marzo de 1941, ¿a quién nos referimos?

    María del Carmen Suárez

    María del Carmen Suárez

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    La muerte de la luna

    En el parque confuso
    Que con lánguidas brisas el cielo sahúma,
    El ciprés, como un huso,
    Devana un ovillo de de bruma.
    El telar de la luna tiende en plata su urdimbre;
    Abandona la rada un lúgubre corsario,
    Y después suena un timbre
    En el vecindario.

    Sobre el horizonte malva
    De una mar argentina,
    En curva de frente calva
    La luna se inclina,
    O bien un vago nácar disemina
    Como la valva
    De una madreperla a flor del agua marina.

    Un brillo de lóbrego frasco
    Adquiere cada ola,
    Y la noche cual enorme peñasco
    Va quedándose inmensamente sola.

    Forma el tic-tac de un reloj accesorio,
    La tela de la vida, cual siniestro pespunte.
    Flota en la noche de blancor mortuorio
    Una benzoica insispidez de sanatorio,
    Y cada transeúnte
    Parece una silueta del Purgatorio.

    Con emoción prosaica,
    Suena lejos, en canto de lúgubre alarde,
    Una voz de hombre desgraciado, en que arde
    El calor negro del rom de Jamaica.
    Y reina en el espíritu con subconsciencie arcaica,
    El miedo de lo demasiado tarde.

    Tras del horizonte abstracto,
    Húndese al fin la luna con lúgubre abandono,
    Y las tinieblas palpan como el tacto
    De un helado y sombrío mono.
    Sobre las lunares huellas,
    A un azar de eternidad y desdicha,
    Orión juega su ficha
    En problemático dominó de estrellas.

    El frescor nocturno
    Triunfa de tu amoroso empeño,
    Y domina tu frente con peso taciturno
    El negro racimo del sueño.
    En el fugaz desvarío
    Con que te embargan soñadas visiones,
    Vacilan las constelaciones;
    Y en tu sueño formado de aroma y de estío,
    Flota un antiguo cansancio
    De Bizancio...

    Languideciendo en la íntima baranda,
    Sin ilusión alguna
    Contestas a mi trémula demanda.
    Al mismo tiempo que la luna,
    Una gran perla se apaga en tu meñique;
    Disipa la brisa retardados sonrojos;
    Y el cielo como una barca que se va a pique,
    Definitivamente naufraga en tus ojos.

    Leopoldo Lugones

    Lunario sentimental (1909)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias