En la otra puerta

Parque de diversiones

Parque de diversiones, de Marco Denevi

Marco Denevi

1970 - Novela

Emecé

Marco Denevi nos introduce en un conjunto de piezas literarias de variado contenido. Se ha propuesto desmitificar los mitos tal como lo hace el hombre actual. Se rebela contra lo que la historia y la leyenda han dado como cosa definitiva, porque está convencido de que siempre hay algo que agregar a la verdad para darle las nuevas probabilidades que necesita, superando la primera versión elegida y aceptada.

Obras de Marco Denevi

  • 1998 - Cuentos selectos - (Cuento)
  • 1998 - Una familia argentina - (Novela)
  • 1997 - Nuestra Señora de la noche - (Novela)
  • 1993 - El amor es un pájaro rebelde - (Cuento)
  • 1992 - El jardín de las delicias - (Cuento)
  • 1991 - Música de amor perdido - (Novela)
  • 1991 - Hierba del cielo - (Cuento)
  • 1989 - La República de Trapalanda - (Ensayo)
  • 1986 - Enciclopedia secreta de una familia argentina - (Novela)
  • 1985 - Manuel de historia - (Novela)
  • 1980 - Asesinos de los días de fiesta - (Novela)
  • 1979 - Reunión de desaparecidos - (Cuento)
  • 1978 - El emperador de la China y otros cuentos - (Cuento)
  • 1975 - Los locos y los cuerdos - (Cuento)
  • 1974 - Salón de lectura - (Cuento)
  • 1972 - Los asesinos de los días de fiesta - (Novela)
  • 1970 - Parque de diversiones - (Novela)
  • 1966 - Falsificaciones - (Cuento)
  • 1966 - Un pequeño café - (Novela)
  • 1962 - El cuarto de la noche - (Teatro)
  • 1960 - Ceremonia secreta - (Novela)
  • 1959 - El emperador de la China - (Teatro)
  • 1957 - Los expedientes - (Teatro)
  • 1955 - Rosaura a las diez - (Novela)
  • Milo es uno de los personajes de una novela de Haroldo Conti, ¿de cuál?

    Antonio Barnés Vázquez.

    Antonio Barnés Vázquez.

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Poema II

    No estabas en mi umbral
    ni yo salí a buscarte para colmar los huecos que fragua la nostalgia
    y que presagian niños o animales hechos con la sustancia de la frustración.
    Viniste paso a paso por los aires,
    pequeña equilibrista en el tablón flotante sobre un foso de lobos
    enmascarado por los andrajos radiantes de febrero.
    Venías condensándote desde la encandilada transparencia,
    probándote otros cuerpos como fantasmas al revés,
    como anticipaciones de tu eléctrica envoltura
    -el erizo de niebla,
    el globo de lustrosos vilanos encendidos,
    la piedra imán que absorbe su fatal alimento,
    la ráfaga emplumada que gira y se detiene alrededor de un ascua,
    en torno de un temblor-.
    Y ya habías aparecido en este mundo,
    intacta en tu negrura inmaculada desde la cara hasta la cola,
    más prodigiosa aún que el gato de Cheshire,
    con tu porción de vida como una perla roja brillando entre los dientes.

    Olga Orozco

    Cantos a Berenice (1977)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias