Salón de lectura

Marco Denevi

1974 - Cuento

Obras de Marco Denevi

  • 1955 - Rosaura a las diez
  • 1957 - Los expedientes
  • 1959 - El emperador de la China
  • 1960 - Ceremonia secreta
  • 1962 - El cuarto de la noche
  • 1966 - Falsificaciones
  • 1966 - Un pequeño café
  • 1970 - Parque de diversiones
  • 1972 - Los asesinos de los días de fiesta
  • 1974 - Salón de lectura
  • 1975 - Los locos y los cuerdos
  • 1978 - El emperador de la China y otros cuentos
  • 1979 - Reunión de desaparecidos
  • 1980 - Asesinos de los días de fiesta
  • 1985 - Manuel de historia
  • 1986 - Enciclopedia secreta de una familia argentina
  • 1989 - La República de Trapalanda
  • 1991 - Música de amor perdido
  • 1991 - Hierba del cielo
  • 1992 - El jardín de las delicias
  • 1993 - El amor es un pájaro rebelde
  • 1997 - Nuestra Señora de la noche
  • 1998 - Cuentos selectos
  • 1998 - Una familia argentina
  • Un día como hoy en 1980 muere Jean Paul Sartre

    15 de abril de 1980

    Muere Jean Paul Sartre
    Filósofo y literato francés, representante del existencialismo, el más reconocido defensor de dicha corriente de pensamiento, que alcanzará gran popularidad en la segunda mitad del siglo XX

    Se quitó la vida llenándose los bolsillos de piedras y arrojándose al río en marzo de 1941, ¿a quién nos referimos?

    Héctor Tizón

    Héctor Tizón

    Cara y cruz

    Cara y cruz

    Por Delfina Acosta

    El poema de hoy

    La calle del agujero en la media

    Yo conozco una calle que hay en cualquier ciudad
    y la mujer que amo con una boina azul.
    Yo conozco la música de un barracón de feria
    barquitos en botellas y humo en el horizonte.
    Yo conozco una calle que hay en cualquier ciudad.
    Ni la noche tumbada sobre el ruido del bar
    ni los labios sesgados sobre un viejo cantar
    ni el afiche apagado del grotesco armazón
    telaraña del mundo para mi corazón.
    ¡Ni las luces que siempre se van con otros hombres
    de rodillas desnudas y de brazos tendidos!
    -Tenía unos pocos sueños iguales a los sueños
    que acarician de noche a los niños dormidos-.
    Tenía el resplandor de una felicidad
    y veía mi rostro fijado en las vidrieras
    y en un lugar del mundo era un hombre feliz.
    ¿Conoce usted paisajes pintados en los vidrios?
    ¿Y muñecos de trapo con alegres bonetes?
    ¿Y soldaditos juntos marchando en la mañana
    y carros de verduras con colores alegres?
    Yo conozco una calle de una ciudad cualquiera
    y mi alma tan lejana y tan cerca de mí
    y riendo de la muerte y de la suerte y
    feliz como una rama de viento en primavera.
    El ciego está cantando. Te digo: ¡Amo la guerra!
    Esto es simple querida, como el globo de luz
    del hotel en que vives. Yo subo la escalera
    y la música viene a mi lado, la música.
    Los dos somos gitanos de una troupe vagabunda
    alegres en lo alto de una calle cualquiera.
    Alegres las campanas como una nueva voz.
    Tú crees todavía en la revolución
    y por el agujero que coses en tu media
    sale el sol y se llena todo el cuarto de luz.
    Yo conozco una calle que hay en cualquier ciudad,
    una calle que nadie conoce ni transita.
    Solo yo voy por ella con mi dolor desnudo
    solo con el recuerdo de una mujer querida.
    Está en un puerto. ¿Un puerto? Yo he conocido un puerto.
    Decir, yo he conocido, es decir: Algo ha muerto.

    Raúl González Tuñón

    La calle del agujero en la media (1930)
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