Los expedientes

Marco Denevi

1957 - Teatro

Obras de Marco Denevi

  • 1955 - Rosaura a las diez
  • 1957 - Los expedientes
  • 1959 - El emperador de la China
  • 1960 - Ceremonia secreta
  • 1962 - El cuarto de la noche
  • 1966 - Falsificaciones
  • 1966 - Un pequeño café
  • 1970 - Parque de diversiones
  • 1972 - Los asesinos de los días de fiesta
  • 1974 - Salón de lectura
  • 1975 - Los locos y los cuerdos
  • 1978 - El emperador de la China y otros cuentos
  • 1979 - Reunión de desaparecidos
  • 1980 - Asesinos de los días de fiesta
  • 1985 - Manuel de historia
  • 1986 - Enciclopedia secreta de una familia argentina
  • 1989 - La República de Trapalanda
  • 1991 - Música de amor perdido
  • 1991 - Hierba del cielo
  • 1992 - El jardín de las delicias
  • 1993 - El amor es un pájaro rebelde
  • 1997 - Nuestra Señora de la noche
  • 1998 - Cuentos selectos
  • 1998 - Una familia argentina
  • Un día como hoy en 1980 muere Jean Paul Sartre

    15 de abril de 1980

    Filósofo y literato francés, representante del existencialismo, el más reconocido defensor de dicha corriente de pensamiento, que alcanzará gran popularidad en la segunda mitad del siglo XX

    ¿Cuál es el escenario de ''La invención de Morel'', de Adolfo Bioy Casares?

    Fernando Sorrentino

    "Este mundo es bastante raro y supera, y con creces, las creaciones de la más audaz imaginación literaria".

    Nira Etchenique, pagana y dichosa

    Por Edgardo Lois

    El poema de hoy

    Llanto de las virtudes y coplas por la muerte de Don Guido

    Al fin, una pulmonía
    mató a don Guido, y están
    las campanas todo el día
    doblando por él: ¡din-dan!

    Murió don Guido, un señor
    de mozo muy jaranero,
    muy galán y algo torero;
    de viejo, gran rezador.

    Dicen que tuvo un serrallo
    este señor de Sevilla;
    que era diestro
    en manejar el caballo
    y un maestro
    en refrescar manzanilla.

    Cuando mermó su riqueza,
    era su monomanía
    pensar que pensar debía
    en asentar la cabeza.

    Y asentóla
    de una manera española,
    que fue casarse con una
    doncella de gran fortuna;
    y repintar sus blasones,
    hablar de las tradiciones
    de su casa,
    escándalos y amoríos
    poner tasa,
    sordina a sus desvaríos.

    Gran pagano,
    se hizo hermano
    de una santa cofradía;
    el Jueves Santo salía,
    llevando un cirio en la mano
    —¡aquel trueno!—,
    vestido de nazareno.
    Hoy nos dice la campana
    que han de llevarse mañana
    al buen don Guido, muy serio,
    camino del cementerio.

    Buen don Guido, ya eres ido
    y para siempre jamás...
    Alguien dirá: ¿Qué dejaste?
    Yo pregunto: ¿Qué llevaste
    al mundo donde hoy estás?

    ¿Tu amor a los alamares
    y a las sedas y a los oros,
    y a la sangre de los toros
    y al humo de los altares?

    Buen don Guido y equipaje,
    ¡buen viaje!...
    El acá
    y el allá,
    caballero,
    se ve en tu rostro marchito,
    lo infinito:
    cero, cero.

    ¡Oh las enjutas mejillas,
    amarillas,
    y los párpados de cera,
    y la fina calavera
    en la almohada del lecho!
    ¡Oh fin de una aristocracia!
    La barba canosa y lacia
    sobre el pecho;
    metido en tosco sayal,
    las yertas manos en cruz,
    ¡tan formal!
    el caballero andaluz.

    Antonio Machado

    Campos de Castilla (1912)
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