En la otra puerta

Reunión de desaparecidos

Marco Denevi

1979 - Cuento

Obras de Marco Denevi

  • 1998 - Cuentos selectos - (Cuento)
  • 1998 - Una familia argentina - (Novela)
  • 1997 - Nuestra Señora de la noche - (Novela)
  • 1993 - El amor es un pájaro rebelde - (Cuento)
  • 1992 - El jardín de las delicias - (Cuento)
  • 1991 - Música de amor perdido - (Novela)
  • 1991 - Hierba del cielo - (Cuento)
  • 1989 - La República de Trapalanda - (Ensayo)
  • 1986 - Enciclopedia secreta de una familia argentina - (Novela)
  • 1985 - Manuel de historia - (Novela)
  • 1980 - Asesinos de los días de fiesta - (Novela)
  • 1979 - Reunión de desaparecidos - (Cuento)
  • 1978 - El emperador de la China y otros cuentos - (Cuento)
  • 1975 - Los locos y los cuerdos - (Cuento)
  • 1974 - Salón de lectura - (Cuento)
  • 1972 - Los asesinos de los días de fiesta - (Novela)
  • 1970 - Parque de diversiones - (Novela)
  • 1966 - Falsificaciones - (Cuento)
  • 1966 - Un pequeño café - (Novela)
  • 1962 - El cuarto de la noche - (Teatro)
  • 1960 - Ceremonia secreta - (Novela)
  • 1959 - El emperador de la China - (Teatro)
  • 1957 - Los expedientes - (Teatro)
  • 1955 - Rosaura a las diez - (Novela)
  • Un día como hoy en 1749 nace Johann Wolfgang Goethe

    28 de agosto de 1749 - Nace Johann Wolfgang Goethe

    ¿Quién es el autor del poema Santos Vega?

    Entrevista a la escritora Genma Sánchez Mugarra

    Entrevista a la escritora Genma Sánchez Mugarra

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Calle con almacén rosado

    Ya se le van los ojos a la noche en cada bocacalle
    y es como una sequía husmeando lluvia.

    Ya todos los caminos están cerca,
    y hasta el camino del milagro.

    El viento trae el alba entorpecida.
    El alba es nuestro miedo de hacer cosas distintas y se nos viene encima.

    Toda la santa noche he caminado
    y su inquietud me deja
    en esta calle que es cualquiera.

    Aquí otra vez la seguridad de la llanura
    en el horizonte
    y el terreno baldío que se deshace en yuyos y alambres
    y el almacén tan claro como la luna nueva de ayer tarde.

    Es familiar como un recuerdo la esquina
    con esos largos zócalos y la promesa de un patio.

    ¡Qué lindo atestiguarte, calle de siempre, ya que te miraron tan pocas cosas mis días!
    Ya la luz raya el aire.

    Mis años recorrieron los caminos de la tierra y del agua
    y sólo a vos te siento, calle dura y rosada.

    Pienso si tus paredes concibieron la aurora,
    almacén que en la punta de la noche eres claro.

    Pienso y se me hace voz ante las casas
    la confesión de mi pobreza:
    no he mirado los ríos ni la mar ni la sierra,
    pero intimó conmigo la luz de Buenos Aires
    y yo forjo los versos de mi vida y mi muerte con esa luz de calle.

    Calle grande y sufrida,
    eres la única música de que sabe mi vida.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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