En la otra puerta

Conjunciones y disyunciones

Octavio Paz

1969 - Ensayo

Joaquín Mortiz

Obras de Octavio Paz

  • 1990 - La otra voz . Poesía y fin de siglo - (Ensayo)
  • 1989 - Lo mejor de Octavio Paz. El fuego de cada día. (Selección, prólogo y notas del autor) - (Poesía)
  • 1989 - Poesía, mito, revolución - (Ensayo)
  • 1988 - Primeras Letras (1931-1943). (Edición e introducción de Enrico Mario Santí) - (Ensayo)
  • 1987 - Árbol adentro - (Poesía)
  • 1987 - México en la obra de Octavio Paz (Vol.I) El peregrino en su patria. Historia y política de México. - (Ensayo)
  • 1987 - México en la obra de Octavio Paz (Vol. II). Generaciones y semblanzas. Escritores y letras de México - (Ensayo)
  • 1987 - México en la obra de Octavio Paz (Vol. III). Los privilegios de la vista. Arte de México - (Ensayo)
  • 1985 - Prueba del nueve - (Poesía)
  • 1985 - Pasión crítica: conversaciones con Octavio Paz - (Ensayo)
  • 1984 - Hombres en su siglo y otros ensayos - (Ensayo)
  • 1983 - Tiempo nublado - (Ensayo)
  • 1983 - Sombras de obras - (Ensayo)
  • 1982 - Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe - (Ensayo)
  • 1979 - Hijos del aire/Airborn. Con Charles Tomlinson. - (Poesía)
  • 1979 - Poemas (1935-1975) - (Poesía)
  • 1979 - La hija de Rappaccini - (Teatro)
  • 1979 - El ogro filantrópico: historia y política - (Ensayo)
  • 1979 - In/mediaciones - (Ensayo)
  • 1979 - México en la obra de Octavio Paz. (Editado y con una introducción de Luis Mario Schneider) - (Ensayo)
  • 1978 - Xavier Villaurrutia en persona y en obra - (Ensayo)
  • 1976 - Vuelta - (Poesía)
  • 1975 - Pasado en claro - (Poesía)
  • 1974 - El mono gramático - (Prosa poética)
  • 1974 - Teatro de signos/Transparencias. Edición de Julián Rios - (Ensayo)
  • 1974 - La búsqueda del comienzo - (Ensayo)
  • 1974 - Los hijos del limo: del romanticismo a la vanguardia - (Ensayo)
  • 1973 - El signo y el garabato - (Ensayo)
  • 1973 - Solo a dos voces (Con Julián Rios) - (Ensayo)
  • 1972 - Renga( Poema colectivo con Jacques Roubaud, Edoardo Sanguinetti y Charles Tomlinson) - (Poesía)
  • 1971 - Topoemas - (Poesía)
  • 1971 - Las cosas en su sitio: sobre la literatura española del siglo XX.( Con Juan Marichal) - (Ensayo)
  • 1971 - Los signos en rotación y otros ensayos. Introducción y edición de Carlos Fuentes - (Ensayo)
  • 1971 - Traducción: literatura y literalidad - (Ensayo)
  • 1970 - Posdata - (Ensayo)
  • 1969 - La centena - (Poesía)
  • 1969 - Conjunciones y disyunciones - (Ensayo)
  • 1969 - México: la última década - (Ensayo)
  • 1968 - Ladera Este - (Poesía)
  • 1968 - Marcel Duchamp o el castillo de la pureza - (Ensayo)
  • 1968 - Discos visuales - (Poesía)
  • 1967 - Claude Lévi-Strauss o el nuevo festín de Esopo - (Ensayo)
  • 1967 - Corriente alterna - (Ensayo)
  • 1967 - Blanco - (Poesía)
  • 1966 - Puertas al campo - (Ensayo)
  • 1965 - Cuadrivio - (Ensayo)
  • 1965 - Los signos en rotación - (Ensayo)
  • 1965 - Viento entero - (Poesía)
  • 1962 - Salamandra - (Poesía)
  • 1958 - La estación violenta - (Poesía)
  • 1957 - Las peras del olmo - (Ensayo)
  • 1957 - Piedra y sol - (Poesía)
  • 1956 - El arco y la lira - (Ensayo)
  • 1954 - Semillas para un himno - (Poesía)
  • 1951 - Águila o sol? - (Prosa poética)
  • 1950 - El laberinto de la soledad - (Ensayo)
  • 1949 - Libertad bajo palabra - (Poesía)
  • 1942 - A la orilla del mundo - (Poesía)
  • 1941 - Entre la piedra y la flor - (Poesía)
  • 1937 - Bajo tu clara sombra y otros poemas sobre España - (Poesía)
  • 1936 - ¡No pasarán! - (Poesía)
  • 1933 - Luna silvestre - (Poesía)
  • ¿Con qué seudónimo firmó Cortázar su libro de poemas Presencia?

    Fortunato Ramos

    Fortunato Ramos

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    San Martín (1810)

    Anduve, San Martín, tanto y de sitio en sitio
    que descarté tu traje, tus espuelas, sabía
    que alguna vez, andando en los caminos
    hechos para volver, en los finales
    de cordillera, en la pureza
    de la intemperie que de ti heredarnos,
    nos íbamos a ver de un día a otro.

    Cuesta diferenciar entre los nudos
    de ceibo, entre raíces,
    entre senderos señalar tu rostro,
    entre los pájaros distinguir tu mirada,
    encontrar en el aire tu existencia.

    Eres la tierra que nos diste, un ramo
    de cedrón que golpea con su aroma,
    que no sabemos dónde está, de dónde
    llega su olor de patria a las praderas.
    Te galopamos, San Martín, salimos
    amaneciendo a recorrer tu cuerpo,
    respiramos hectáreas de tu sombra,
    hacemos fuego sobre tu estatura.

    Eres extenso entre todos los héroes.

    Otros fueron de mesa en mesa,
    de encrucijada en torbellino,
    tú fuiste construido de confines,
    y empezamos a ver tu geografía,
    tu planicie final, tu territorio.

    Mientras mayor el tiempo disemina
    como agua eterna los terrones
    del rencor, los afilados
    hallazgos de la hoguera,
    más terreno comprendes, más semillas
    de tu tranquilidad pueblan los cerros,
    más extensión das a la primavera.

    El hombre que construye es luego el humo
    de lo que construyó, nadie renace
    de su propio brasero consumido:
    de su disminución hizo existencia,
    cayó cuando no tuvo más que polvo.

    Tu abarcaste en la muerte más espacio.

    Tu muerte fue un silencio de granero.
    Pasó la vida tuya, y otras vidas,
    se abrieron puertas, se elevaron muros
    y la espiga salió a ser derramada.

    San Martín, otros capitanes
    fulguran más que tú, llevan bordados
    sus pámpanos de sal fosforescentes,
    otros hablan aún como cascadas,
    pero no hay uno como tú, vestido
    de tierra y soledad, de nieve y trébol.
    Te encontramos al retornar del río,
    te saludamos en la forma agraria
    de la Tucumania florida,
    y en los caminos, a caballo
    te cruzamos corriendo y levantando
    tu vestidura, padre polvoriento.

    Hoy el sol y la luna, el viento grande
    maduran tu linaje, tu sencilla
    composición: tu verdad era
    verdad de tierra, arenoso amasijo,
    estable como el pan, lámina fresca
    de greda y cereales, pampa pura.

    Y así eres hasta hoy, luna y galope,
    estación de soldados, intemperie,
    por donde vamos otra vez guerreando,
    caminando entre pueblos y llanuras,
    estableciendo tu verdad terrestre,
    esparciendo tu germen espacioso,
    aventando las páginas del trigo.

    Así sea, y que no nos acompañe
    la paz hasta que entremos
    después de los combates, a tu cuerpo
    y duerma la medida que tuvimos
    en tu extensión de paz germinadora.

    Pablo Neruda

    Canto general (1950)
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