La narración – objeto

Juan José Saer

1999 - Ensayo

Obras de Juan José Saer

  • 1960 - En la zona
  • 1964 - Responso
  • 1965 - Palo y hueso
  • 1966 - La vuelta completa
  • 1967 - Unidad de lugar
  • 1969 - Cicatrices
  • 1974 - El limonero real
  • 1976 - La mayor
  • 1977 - El arte de narrar
  • 1980 - Nadie nada nunca
  • 1982 - El río sin orillas
  • 1983 - El entenado
  • 1983 - Narraciones/1
  • 1983 - Narraciones/2
  • 1985 - Glosa
  • 1986 - La ocasión
  • 1986 - Juan José Saer por Juan José Saer
  • 1993 - Lo imborrable
  • 1994 - La pesquisa
  • 1997 - Las nubes
  • 1997 - El concepto de ficción
  • 1999 - La narración – objeto
  • 2000 - Lugar
  • Un día como hoy en 1980 muere Jean Paul Sartre

    15 de abril de 1980

    Filósofo y literato francés, representante del existencialismo, el más reconocido defensor de dicha corriente de pensamiento, que alcanzará gran popularidad en la segunda mitad del siglo XX

    Si mencionamos la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, ¿a uno de los capítulos de qué célebre obra nos estamos refiriendo?

    María del Carmen Suárez

    "Los poetas jóvenes están muy sometidos a la poesía del norte o de Francia"

    Marcas de género y de cuerpo en cuatro poetas argentinas

    Implicancias en la construcción de otra realidad social y cultural

    Por Gabriela Yocco

    El poema de hoy

    Calle desconocida

    Penumbra de la paloma
    llamaron los hebreos a la iniciación de la tarde
    cuando la sombra no entorpece los pasos
    y la venida de la noche se advierte
    como una música esperada y antigua,
    como un grato declive.

    En esa hora en que la luz
    tiene una figura de arena,
    di con una calle ignorada,
    abierta en noble anchura de terraza,
    cuyas cornisas y paredes mostraban
    colores blandos como el mismo cielo
    que conmovía el fondo.

    Todo -la medianía de las casas,
    las modestas balaustradas y llamadores,
    tal vez una esperanza de niña en los balcones-
    entró en mi vano corazón
    con limpidez de lágrima.

    Quizá esa hora de la tarde de plata
    diera su ternura a la calle,
    haciéndola tan real como un verso
    olvidado y recuperado.

    Sólo después reflexioné
    que aquella calle de la tarde era ajena,
    que toda casa es un candelabro
    donde las vidas de los hombres arden
    como velas aisladas,
    que todo inmediato paso nuestro
    camina sobre Gólgotas.

    Jorge Luis Borges

    Fervor de Buenos Aires (1923)
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