En la otra puerta

Pasiones de celuloide. Ensayos y variedades sobre cine

José Pablo Feinmann

2000 - Textos para cine

Norma

"Para mí, escribir fue escribir sobre cine. Mis primeras batallas, mis primeras victorias o derrotas, mis tempranos deslumbramientos e imposibilidades con el lenguaje sucedieron ahí: en esas hojas Rivadavia, tamaño carta cuadriculadas. En la carpeta de cine. Para decirlo todo, el deseo de expresar lo que el cine me provocaba em entregó a las palabras.
Este libro es una autobiografía, un libro de memorias, una larga confesión. Lo escribí para mí. Pero se basa en una prolija, amorosa pasión que, no lo duden, podremos compartir. En el acuerdo o en la abosluta discrepancia. Porque, tampoco lo duden, más de una vez se enfurecerán conmigo, abominarán de mis opiniones, arbitrariedades, silencios o estallidos. Es parte del juego. Empecemos."

Obras de José Pablo Feinmann

  • 2008 - La filosofía y el barro de la historia - (Ensayo)
  • 2000 - Pasiones de celuloide. Ensayos y variedades sobre cine - (Textos para cine)
  • 1982 - Filosofía y nación - (Ensayo)
  • 1974 - El peronismo y la primacía de la política - (Ensayo)
  • Un día como hoy en 1910 nace Manuel Mujica Láinez

    11 de septiembre de 1910 - Nace Manuel Mujica Láinez

    ¿Cuál es el título de la obra de José Enrique Rodó que despertó la adhesión incondicional de la juventud hispanoamericana?

    Un hombre que camina la poesía

    Un hombre que camina la poesía

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Caminos

    De la ciudad moruna
    tras las murallas viejas,
    yo contemplo la tarde silenciosa,
    a solas con mi sombra y con mi pena.

    El río va corriendo,
    entre sombrías huertas
    y grises olivares,
    por los alegres campos de Baeza

    Tienen las vides pámpanos dorados
    sobre las rojas cepas.
    Guadalquivir, como un alfanje roto
    y disperso, reluce y espejea.

    Lejos, los montes duermen
    envueltos en la niebla,
    niebla de otoño, maternal; descansan
    las rudas moles de su ser de piedra
    en esta tibia tarde de noviembre,
    tarde piadosa, cárdena y violeta.

    El viento ha sacudido
    los mustios olmos de la carretera,
    levantando en rosados torbellinos
    el polvo de la tierra.
    La luna está subiendo
    amoratada, jadeante y llena.

    Los caminitos blancos
    se cruzan y se alejan,
    buscando los dispersos caseríos
    del valle y de la sierra.
    Caminos de los campos...
    ¡Ay, ya, no puedo caminar con ella!

    Antonio Machado

    Campos de Castilla (1912)
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