En la otra puerta

Pasiones de celuloide. Ensayos y variedades sobre cine

José Pablo Feinmann

2000 - Textos para cine

Norma

"Para mí, escribir fue escribir sobre cine. Mis primeras batallas, mis primeras victorias o derrotas, mis tempranos deslumbramientos e imposibilidades con el lenguaje sucedieron ahí: en esas hojas Rivadavia, tamaño carta cuadriculadas. En la carpeta de cine. Para decirlo todo, el deseo de expresar lo que el cine me provocaba em entregó a las palabras.
Este libro es una autobiografía, un libro de memorias, una larga confesión. Lo escribí para mí. Pero se basa en una prolija, amorosa pasión que, no lo duden, podremos compartir. En el acuerdo o en la abosluta discrepancia. Porque, tampoco lo duden, más de una vez se enfurecerán conmigo, abominarán de mis opiniones, arbitrariedades, silencios o estallidos. Es parte del juego. Empecemos."

Obras de José Pablo Feinmann

  • 2008 - La filosofía y el barro de la historia - (Ensayo)
  • 2000 - Pasiones de celuloide. Ensayos y variedades sobre cine - (Textos para cine)
  • 1982 - Filosofía y nación - (Ensayo)
  • 1974 - El peronismo y la primacía de la política - (Ensayo)
  • Un día como hoy en 1799 muere Pierre Beaumarchais

    18 de mayo de 1799 - Muere Pierre Beaumarchais

    ¿Con qué seudónimo firmó Cortázar su libro de poemas Presencia?

    La revolución no cumplió

    La revolución no cumplió

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    A Francisco López Merino

    Si te cubriste, por deliberada mano, de muerte, si tu voluntad fue rehusar todas las mañanas del mundo, es inútil que palabras rechazadas re soliciten, predestinadas a imposibilidad y a derrota.

    Sólo nos queda entonces decir el deshonor de las rosa que no supieron demorarte, el oprobio del día que te permitió el balazo y el fin.

    ¿Qué sabrá oponer nuestra voz a lo confirmado por la disolución, la lágrima, el mármol? Pero hay ternuras que por ninguna muerte son menos: las íntimas, indescifrables noticias que nos cuenta la música, la patria que condesciende a higueras y aljibe, la gravitación del amor, que nos justifica.

    Pienso en ellas y pienso también, amigo escondido, que tal vez a imagen de la predilección, obramos la muerte, que la supiste de campanas, niña y graciosa, hermana de tu aplicada letra de colegial, y que hubieras querido distraerte en ella como en un sueño.

    Si esto es verdad y si cuando el tiempo nos deja, nos queda un sedimento de eternidad, un gusto del mundo, entonces es ligera tu muerte, como los versos en que siempre estás esperándonos, entonces no profanarán tu tiniebla estas amistades que invocan.

    Jorge Luis Borges

    Cuaderno de San Martín (1929)
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