Los desterrados

Horacio Quiroga

1926 - Cuento

Los desterrados es, sin duda, su obra más compleja y equilibrada. A diferencia de otros libros suyos que contienen (como él mismo quiso una vez) cuentos de todos los colores, éste tiene una unidad interior que es la de la madurez. Es un libro; su libro. A través de sus páginas se expresa un mundo novelesco completo, extraído por Quiroga de la cantera inagotable de Misiones y convertido en ficción. Es un libro hondo que no puede interesar al lector superficial. Allí se concentran definitivamente una vida y una experiencia estética. Rodríguez Monegal Genio y figura de Horacio Quiroga (1967)

Textos para leer de Los desterrados

  • El hombre muerto (Cuento)
  • Obras de Horacio Quiroga

  • 1901 - Los arrecifes de coral
  • 1904 - El crimen del otro
  • 1905 - Los perseguidos
  • 1908 - Historia de un amor turbio
  • 1917 - Cuentos de amor, de locura y de muerte
  • 1918 - Cuentos de la selva
  • 1920 - El salvaje
  • 1920 - Las sacrificadas
  • 1921 - Anaconda
  • 1924 - El desierto
  • 1925 - La gallina degollada y otros cuentos
  • 1926 - Los desterrados
  • 1929 - Pasado amor
  • 1935 - Más allá
  • Un día como hoy en 1980 muere Jean Paul Sartre

    15 de abril de 1980

    Muere Jean Paul Sartre
    Filósofo y literato francés, representante del existencialismo, el más reconocido defensor de dicha corriente de pensamiento, que alcanzará gran popularidad en la segunda mitad del siglo XX

    ¿De qué novela es protagonista Augusto Pérez?

    Entrevista a Osvaldo Bayer

    Entrevista a Osvaldo Bayer

    "Día gris, hoy te aborrezco"

    Por Edgardo Lois

    El poema de hoy

    Yo jamás fui un niño

    Mi sonrisa es seca y mi rostro es serio,
    mis espaldas anchas, mis músculos duros
    mis manos partidas por el crudo frío
    sólo ocho años tengo, pero no soy niño.

    Detrás de mis ovejas ando por el cerro
    y cargau mi leña bajo hasta mi puesto
    a soplar el fuego, a mismiar mi soga,
    y no tengo tiempo para ser un niño.

    Los años caminan y todo es lo mismo,
    moti, sal con lechi son mis caramelos,
    mi juguete un chivo o el perro ovejero,
    poco tiempo tengo, pero no soy un niño.

    Mi avión de juguete es un cuervo viejo,
    mi camión un burro de trotar muy lento,
    mi amigo, es el zorro que roba mis cabras
    y es todo mi consuelo de poder ser niño.

    Mi rostro es de viejo y mi andar de agüelo,
    mis callos partidos por piedras del cerro,
    mi poncho rotoso por el fuerte viento,
    todo eso me dice, que no soy un niño.

    ¡Y no hay reyes magos,
    no hay Días del Niño,
    jamás tuve suerte
    de poder ser niño!

    Fortunato Ramos

    Costumbres, poemas y regionalismos (2003)
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