En la otra puerta

Las venas abiertas de América Latina

Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano

Eduardo Galeano

1971 - Ensayo

"En Las venas, el pasado aparece siempre convocado por el presente, como memoria viva del tiempo nuestro. Este libro es una búsqueda de claves de la historia pasada que contribuyen a explicar el tiempo presente, que también hace historia, a partir de la base de que la primera condición para cambiar la realidad consiste en conocerla."

Esta obra ha sido traducida a dieciocho lenguas y ha tenido una vasta difusión en el mundo de habla española desde que en el año 1971 se publicó la primera edición.

Obras de Eduardo Galeano

  • 2008 - Espejos. Una historia casi universal - (Ensayo)
  • 1998 - Patas para arriba - (Textos)
  • 1992 - Ser como ellos y otros artículos - (Artículos)
  • 1986 - Nosotros decimos no - (Periodístico)
  • 1978 - Días y noches de amor y de guerra - (Prosa poética)
  • 1975 - La canción de nosotros - (Novela)
  • 1973 - Vagamundo - (Relato)
  • 1971 - Las venas abiertas de América Latina - (Ensayo)
  • Un día como hoy en 1811 se dicta el primer reglamento de libertad de imprenta en el Río de la Plata

    20 de abril de 1811 - Se dicta el primer reglamento de libertad de imprenta en el Río de la Plata

    ¿A quién pertenece la obra Coplas a la muerte de su padre?

    Entrevista al escritor holandés Herman Koch

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    Palabra de poeta en Buenos Aires

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    Por Edgardo Lois

    El poema de hoy

    Grumete

    ¡No pruebes tú los licores!
    ¡Tú no bebas!
    ¡Marineros bebedores,
    los de las obras del puerto,
    que él no beba!
    ¡Que él no beba, pescadores!
    ¡Siempre sus ojos abiertos,
    siempre sus labios despiertos
    a la mar, no a los licores.
    ¡Que él no beba!

    ¡Jee, compañero, jee, jee!
    ¡Un toro azul por el agua!
    ¡Ya apenas si se le ve!
    -¿Quééé?
    -¡Un toro por el mar, jee!

    -¡Traje mío, traje mío,
    nunca te podré vestir,
    que al mar no dejan ir.

    Nunca me verás, ciudad,
    con mi traje marinero.
    Guardado está en el ropero,
    ni me lo dejan probar.
    Mi madre me lo ha encerrado,
    para que no vaya al mar.

    Retorcedme sobre el mar,
    al sol, como si mi cuerpo
    fuera el jirón de una vela.
    Exprimid toda mi sangre.
    Tended a secar mi vida
    sobre las jarcias del muelle.
    Seco, arrojadme a las aguas
    con una piedra en el cuello
    para que nunca más flote.
    Le di mi sangre a los mares.
    ¡Barcos, navegad por ella!
    Debajo estoy yo, tranquilo.

    Rafael Alberti

    Marinero en tierra (1925)
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