En la otra puerta

Desayuno en Tiffany´s

Truman Capote

1958 - Novela

Holly Golightly es, tal vez, el personaje más cautivante creado por este maestro de la seducción que era Truman Capote. Atractiva sin ser linda, tras haber rechazado una carrera de actriz en Hollywood, Holly se convierte en una de las figuras del Nueva York más sofisticado, bebiendo cócteles y rompiendo corazones. Mezcla de picardía e inocencia, de astucia y auntenticidad, Holly se contenta con vivir al día, sin pasado, no queriendo pertenecer a nada ni a nadie, sintiéndose desterrada de todas partes, pese al glamour que la rodea y soñando siempre en ese paraíso que la rodea que para ella es Tiffany's, la famosa joyería neoyorquina.

Obras de Truman Capote

  • 1987 - Plegarias atendidas - (Novela)
  • 1980 - Música para camaleones - (Ensayo)
  • 1965 - A sangre fría - (Novela)
  • 1961 - The innocents - (Textos para cine)
  • 1958 - Desayuno en Tiffany´s - (Novela)
  • 1956 - Se oyen las musas - (Novela)
  • 1951 - El arpa de hierba - (Novela)
  • 1949 - Árbol de noche - (Cuento)
  • 1948 - Otras voces, otros ámbitos - (Novela)
  • ¿Cuál es el título de la obra de José Enrique Rodó que despertó la adhesión incondicional de la juventud hispanoamericana?

    Entrevista al escritor holandés Herman Koch

    Entrevista al escritor holandés Herman Koch

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Con esta boca, en este mundo

    No te pronunciaré jamás, verbo sagrado,
    aunque me tiña las encías de color azul,
    aunque ponga debajo de mi lengua una pepita de oro,
    aunque derrame sobre mi corazón un caldero de estrellas
    y pase por mi frente la corriente secreta de los grandes ríos.

    Tal vez hayas huido hacia el costado de la noche del alma,
    ese Xal que no es posible llegar desde ninguna lámpara,
    y no hay sombra que guíe mi vuelo en el umbral,
    ni memoria que venga de otro cielo para encarnar en esta dura nieve
    donde sólo se inscribe el roce de la rama y el quejido del viento.

    Y ni un solo temblor que haga sobresaltar las mudas piedras.
    Hemos hablado demasiado del silencio,
    lo hemos condecorado lo mismo que a un vigía en el arco final,
    como si en él yaciera el esplendor después de la caída,
    el triunfo del vocablo, con la lengua cortada.

    ¡Ah, no se trata de la canción, tampoco del sollozo!
    He dicho ya lo amado y lo perdido,
    trabé con cada sílaba los bienes y los males que más temí perder.
    A lo largo del corredor suena, resuena la tenaz melodía,
    retumban, se propagan como el trueno
    unas pocas monedas caídas de visiones o arrebatadas a la oscuridad.
    Nuestro largo combate fue también un combate a muerte con la muerte, poesía.

    Hemos ganado. Hemos perdido,
    porque ¿cómo nombrar con esta boca,
    cómo nombrar en este mundo con esta sola boca en este mundo con [esta sola boca?

    Olga Orozco

    Con esta boca, en este mundo (1994)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias