En la otra puerta

Los monstruos sagrados

Silvina Bullrich

1966 - Novela

Obras de Silvina Bullrich

  • 1975 - Te acordarás de Taormina - (Novela)
  • 1970 - La aventura interior - (Ensayo)
  • 1966 - Los monstruos sagrados - (Novela)
  • 1965 - Historias inmorales - (Relatos)
  • 1965 - Los salvadores de la patria - (Novela)
  • 1964 - Los burgueses - (Novela)
  • 1958 - Mientras los demás viven - (Novela)
  • 1951 - Bodas de cristal - (Novela)
  • 1944 - La tercera versión - (Novela)
  • Un día como hoy en 1914 nace Nicanor Parra

    5 de septiembre de 1914 - Nace Nicanor Parra

    Ya que la vida del hombre no es sino una acción a distancia, Un poco de espuma que brilla en el interior de un vaso; Ya que los árboles no son sino muebles que se agitan: No son sino sillas y mesas en movimiento perpetuo; Ya que nosotros mismos no somos más que seres (Como el dios mismo no es otra cosa que dios) Ya que no hablamos para ser escuchados Sino que para que los demás hablen Y el eco es anterior a las voces que lo producen, Ya que ni siquiera tenemos el consuelo de un caos En el jardín que bosteza y que se llena de aire, Un rompecabezas que es preciso resolver antes de morir Para poder resucitar después tranquilamente Cuando se ha usado en exceso de la mujer; Ya que también existe un cielo en el infierno, Dejad que yo también haga algunas cosas: Yo quiero hacer un ruido con los pies Y quiero que mi alma encuentre su cuerpo.

    Milo es uno de los personajes de una novela de Haroldo Conti, ¿de cuál?

    María del Carmen Suárez

    María del Carmen Suárez

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    El viento en la isla

    El viento es un caballo:
    óyelo cómo corre
    por el mar, por el cielo.

    Quiere llevarme: escucha
    cómo recorre el mundo
    para llevarme lejos.

    Escóndeme en tus brazos
    por esta noche sola,
    mientras la lluvia rompe
    contra el mar y la tierra
    su boca innumerable.

    Escucha como el viento
    me llama galopando
    para llevarme lejos.

    Con tu frente en mi frente,
    con tu boca en mi boca,
    atados nuestros cuerpos
    al amor que nos quema,
    deja que el viento pase
    sin que pueda llevarme.

    Deja que el viento corra
    coronado de espuma,
    que me llame y me busque
    galopando en la sombra,
    mientras yo, sumergido
    bajo tus grandes ojos,
    por esta noche sola
    descansaré, amor mío.

    Pablo Neruda

    Los versos del capitán (1952)
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