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Baladas y canciones del Paraná
Rafael Alberti
1954 - Poesía
Losada
Obras de Rafael Alberti
1978 - El poeta en la calle -
(Prosa poética)
1969 - Poesías anteriores a Marinero en tierra -
(Poesía)
1964 - Abierto a todas horas -
(Poesía)
1954 - Baladas y canciones del Paraná -
(Poesía)
1953 - Ora marítima seguida de Baladas y Canciones del Paraná -
(Poesía)
1952 - Retornos de lo vivo lejano -
(Poesía)
1951 - Buenos Aires en tinta china -
(Poesía)
1948 - A la pintura. Poema del color y de la línea -
(Poesía)
1944 - Pleamar -
(Poesía)
1941 - Entre el clavel y la espada -
(Poesía)
1938 - El burro explosivo -
(Poesía)
1937 - De un momento a otro -
(Poesía)
1936 - 13 bandas y 48 estrellas. Poema del mar Caribe -
(Poesía)
1936 - Nuestra diaria palabra -
(Poesía)
1935 - Verte y no verte. A Ignacio Sánchez Mejías -
(Poesía)
1934 - Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos -
(Poesía)
1933 - Consignas -
(Poesía)
1933 - Un fantasma recorre Europa -
(Poesía)
1929 - Cal y canto -
(Poesía)
1929 - Sobre los ángeles -
(Poesía)
1928 - Domecq [1730-1928]. -
(Poesía)
1927 - El alba del Alhelí -
(Poesía)
1926 - La amante. Canciones -
(Poesía)
1925 - Marinero en tierra -
(Poesía)
Un día como hoy en 1778 muere Voltaire
30 de mayo de 1778 - Muere Voltaire
François Marie Arouet, conocido como Voltaire, nació en París el 21 de noviembre de 1694, fue un escritor y filósofo francés, principal representante de la Ilustración.
¿En qué obra aparece la muerte representada por una bella mujer llamada La Peregrina?
La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca
Sueño de una noche de verano, de William Shakespeare
La dama del alba, de Alejandro Casona
Carmen María de Jaén
Una entrevista a la escritora española para conocerla un poco más
Las dos criaturas
En Las dos criaturas, Ricardo Cardone despliega un mecanismo literario que nos genera incertidumbre.
Por Daniel Ruiz Rubini
El poema de hoy
Gacela de la terrible presencia
Yo quiero que el agua se quede sin cauce,
yo quiero que el viento se quede sin valles.
Quiero que la noche se quede sin ojos
y mi corazón sin flor del oro;
que los bueyes hablen con las grandes hojas
y que la lombriz se muera de sombra;
que brillen los dientes de la calavera
y los amarillos inunden la seda.
Puedo ver el duelo de la noche herida
luchando enroscada con el mediodía.
Resiste un ocaso de verde veneno
y los arcos rotos donde sufre el tiempo.
Pero no ilumines tu limpio desnudo
como un negro cactus abierto en los juncos.
Déjame en un ansia de oscuros planetas,
pero no me enseñes tu cintura fresca.
Federico García Lorca
Diván del Tamarit (1936)
enlaotrapuerta.com.ar -
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