En la otra puerta

El amante

Marguerite Duras

1984 - Novela

Tusquets

Cuarenta y un años después de publicar su primera novela, Marguerite Duras se convierte de la noche a la mañana, con El amante, en una autora solicitada por todos los públicos. A todos emociona esta narración autobiográfica en la que la autora expresa, con la intensidad del deseo, esa historia de amor entre una adolescente de quince años y un rico comerciante chino de veintiséis. Esa jovencita bellísima, pero pobre, que vive en Indochina, no es otra que la propia escritoria quien, hoy, recuerda las relaciones apasionadas, de intensos amor y odio, que desgarraron a su familia y, de pronto, grabaron prematuramente en su rostro los implacables surcos de la madurez.

Obras de Marguerite Duras

  • 1991 - El amante de China del Norte - (Novela)
  • 1987 - Emily L. - (Novela)
  • 1986 - Los ojos azules pelo negro - (Novela)
  • 1984 - El amante - (Novela)
  • 1983 - El mal de la muerte - (Novela)
  • 1982 - El mal de la muerte - (Novela)
  • 1980 - El hombre sentado en el pasillo - (Novela)
  • 1971 - El amor - (Novela)
  • 1969 - Destruir, dice ella - (Novela)
  • 1967 - La amante inglesa - (Novela)
  • 1966 - El vicecónsul - (Novela)
  • 1964 - El rapto de Lol V. Stein - (Novela)
  • 1962 - La tarde del Señor Andesmas - (Novela)
  • 1958 - Moderato Cantabile - (Novela)
  • 1953 - Los caballitos de Tarquinia - (Novela)
  • 1950 - Un dique contra el pacífico - (Novela)
  • 1943 - Les impudents - (Novela)
  • ¿Quién es el autor de la novela El inglés de los güesos?

    Teuco Castilla

    Teuco Castilla

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Benarés

    Falsa y tupida
    como un jardín calcado en un espejo,
    la imaginada urbe
    que no han visto nunca mis ojos
    entreteje distancias
    y repite sus casas inalcanzables.

    El brusco sol
    desgarra la completa oscuridad
    de templos, muladares, cárceles, patios
    y escalará los muros
    y resplandecerá en un río sagrado.

    Jadeante
    la ciudad que oprimió un follaje de estrellas
    desborda el horizonte
    y en la mañana llena
    de pasos y de sueño
    la luz va abriendo como ramas las calles.

    Juntamente amanece
    en todas las persianas que miran al oriente
    y la voz de un almuédano
    apesadumbra desde su alta torre
    el aire de este día
    y anuncia a la ciudad de los muchos dioses
    la soledad de Dios.

    (Y pensar
    que mientras juego con dudosas imágenes,
    la ciudad que canto persiste
    en un lugar predestinado del mundo,
    con su topografía precisa,
    poblada como un sueño,
    con hospitales y cuarteles
    y lentas alamedas
    y hombres de labios podridos
    que sienten frío en los dientes.

    Jorge Luis Borges

    Fervor de Buenos Aires (1923)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias