Regresarás silencio
Con tu hondura de aire helado
No por finitud de un abismo
Te ausentarás
Volverás al grito último
A la miserable cuerda
Y repetirás las voces
Otras voces y otras veces
Volverás
Retumbarás de miedo
Serás cárcel de esa lengua
Repetirás conmigo
Una dos veces y trescientas
Hablarás
Te vengarás del odio
—Maldita la muerte propia—
Murmurarás de pena
Dos oscuros Padrenuestros
Tres o cuatro maldiciones
Callarás
Aprendí a quererte a muerte lenta
Ahora es tarde
La noche está golpeando enfurecida.