En la otra puerta

Cartas a Milena

Franz Kafka

1978 - Carta

Alianza

Cartas a Milena trata de la correspondencia que Kafka dirigió a Milena entre los años 1920 y 1922. La relación epistolar iniciada en un tono de simpatía amistosa y casi profesional, fue señalando las etapas de un amor torturado, condenado desde el comienzo al fracaso.

Obras de Franz Kafka

  • 1999 - Carta al padre - (Carta)
  • 1987 - Obras completas - (Textos)
  • 1978 - Cartas a Milena - (Carta)
  • 1977 - Cartas a Felice - (Carta)
  • 1972 - La condena - (Cuento)
  • 1927 - América - (Novela)
  • 1925 - El proceso - (Novela)
  • 1924 - Josefina la cantora - (Relato)
  • 1924 - Un artista del hambre - (Relato)
  • 1923 - Una mujercita - (Relato)
  • 1922 - El castillo - (Novela)
  • 1920 - Un médico rural - (Cuento)
  • 1919 - En la colonia penitenciaria - (Relato)
  • 1915 - La metamorfosis - (Novela)
  • 1913 - El fogonero - (Cuento)
  • 1912 - Contemplación - (Relato)
  • Un día como hoy en 1854 nace Arthur Rimbaud

    20 de octubre de 1854 - Nace Arthur Rimbaud

    ¿Cuál es el título de la novela de Faulkner en la que se narra la peripecia de los Bundren para sepultar a su madre?

    Héctor Tizón

    Héctor Tizón

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    El general Quiroga va en coche al muere

    El madrejón desnudo ya sin sed de agua
    y una luna perdida en el frío del alba
    y el campo muerto de hambre, pobre como una araña.

    El coche se hamacaba rezongando la altura;
    un galerón enfático, enorme, funerario.
    Cuatro tapaos con pinta de muerte en la negrura
    tironeaban seis miedos y un valor desvelado.

    Junto a los postillones jineteaba un moreno.
    Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda!
    El general Quiroga quiso entrar en la sombra
    llevando seis o siete degollados de escolta.

    Esa cordobesa bochinchera y ladina
    (meditaba Quiroga) ¿qué ha de poder con mi alma?
    Aquí estoy afianzado y metido en la vida
    como la estaca pampa bien metida en la pampa.

    Yo, que he sobrevivido a millares de tardes
    y cuyo nombre pone retemblor en las lanzas,
    no he de soltar la vida por estos pedregales.
    ¿Muere acaso el pampero, se mueren las espadas?

    Pero al brillar el día sobre Barranca Yaco
    hierros que no perdonan arreciaron sobre él;
    la muerte, que es de todos, arreó con el riojano
    y una de puñaladas lo mentó a Juan Manuel.

    Ya muerto, ya de pié, ya inmortal, ya fantasma,
    se presentó al infierno que Dios le había marcado,
    y a sus órdenes iban, rotas y desangradas,
    las ánimas en pena de hombres y de caballos.

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
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