En la otra puerta

Carta al padre

Franz Kafka

1999 - Carta

Edicomunicación

Carta al padre representa al margen de otros contenidos, la rebelión filial que identifica al padre como fuente de todas las represiones.
Cuando Kafka escribió esta carta, bajo el pretexto de fundamentar ante su padre el miedo que sentía por él, utilizó todas las argucias del abogado, tal como se lo confesó a Milena, su segundo gran amor, a quien permitió la lectura del original.
Tal vez por exceso de prudencia, la madre de Kafka jamás entregó la Carta al padre. Sabía que no todo lo que se decía en ella era cierto; que en realidad se trataba de una creación literaria de su hijo, no muy distinta de sus novelas y cuentos, aunque sí más directa y destructiva.

Obras de Franz Kafka

  • 1999 - Carta al padre - (Carta)
  • 1987 - Obras completas - (Textos)
  • 1978 - Cartas a Milena - (Carta)
  • 1977 - Cartas a Felice - (Carta)
  • 1972 - La condena - (Cuento)
  • 1927 - América - (Novela)
  • 1925 - El proceso - (Novela)
  • 1924 - Josefina la cantora - (Relato)
  • 1924 - Un artista del hambre - (Relato)
  • 1923 - Una mujercita - (Relato)
  • 1922 - El castillo - (Novela)
  • 1920 - Un médico rural - (Cuento)
  • 1919 - En la colonia penitenciaria - (Relato)
  • 1915 - La metamorfosis - (Novela)
  • 1913 - El fogonero - (Cuento)
  • 1912 - Contemplación - (Relato)
  • Un día como hoy en 2007 muere Jean Racine

    21 de abril de 2007 - Muere Jean Racine

    ¿Cuál es el título y a qué autor pertenece el cuento que comienza: Mañana sería Navidad, y aun mientras viajaban los tres hacia el campo de cohetes, el padre y la madre estaban preocupados.

    Por ''Culpa de los muertos'' hay un autor ausente.

    Por ''Culpa de los muertos'' hay un autor ausente.

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Curso de los recuerdos

    Recuerdo mío del jardín de casa:
    vida benigna de las plantas,
    vida cortés de misteriosa
    y lisonjeada por los hombres.

    Palmera la más alta de aquel cielo
    y conventillo de gorriones;
    parra firmamental de uva negra,
    los días de verano dormían a tu sombra.

    Molino colorado:
    remota rueda laboriosa en el viento,
    honor de nuestra casa, porque en las otras
    iba el río bajo la campanita del aguatero.

    Sótano circular de la base
    que hacías vertiginoso el jardín,
    daba miedo entrever por una hendija
    tu calabozo de agua sutil.

    Jardín, frente a la verja cumplieron sus caminos
    los sufridos carreros
    y el charro carnaval aturdió
    con insolentes murgas.

    El almacén, padrino del malevo,
    dominaba la esquina;
    pero tenías cañaverales para hacer lanzas
    y gorriones para la oración.

    El sueño de tus árboles y el mío
    todavía en la noche se confunden
    y la devastación de la urraca
    dejó un antiguo miedo en mi sangre.

    Tus contadas varas de fondo
    se nos volvieron geografía;
    un alto era "la montaña de tierra"
    y una temeridad su declive.

    Jardín, yo cortaré mi oración
    para seguir siempre acordándome:
    voluntad o azar de dar sombra
    fueron tus árboles.

    Jorge Luis Borges

    Cuaderno de San Martín (1929)
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