Osvaldo Bayer ha iluminado como pocos el conocimiento de la historia de los argentinos.Su obra rigurosa, dedicada a los episodios más dolorosos y ocultos de este siglo, ha sacudido como ninguna después de las investigaciones de Saldías:sus cuatro volúmenes sobre el movimiento libertario de la Patagonia, ahogado en sangre en 1921, sacudieron a la cautelosa historiografía argentina y forman uno de los pocos clásicos con que cuenta el estudio de la historia. Aunque parezca extraño, esas mismas preocupaciones están presentes en fútbol argentino de Bayer, esa pasión de inocente apariencia.Aquí está casi todo lo que se sabe sobre fútbol y sus momentos inolvidables.El historiador entra en la cancha y juega con ellos, revive su infancia, sus caminatas de los domingos, la revista Alumni y el gusto de la garrapiñada.
"Este libro fue la base del film del mismo nombre pero el texto (comprometido, apasionado) va más allá en el análisis de los hechos que marcaron para siempre al país.Hacía falta un buen libro sobre el fútbol argentino y acá está, por fin" (del prólogo de Osvaldo Soriano)
No repares en mí como en tus letras
en cada signo que cierras en mi cuerpo
en el vacío de tus brazos en paréntesis
en el mudo abismo de las comas
en mi punto solitario y aún latente
en tus puntos más seguidos, tus apartes
No nací ni siquiera con mayúsculas
con el grito asfixiado de una hache
respiro miedos, ces, vocales
rebeldes erres que huelen a rabia
a error repetido
a orror hortografico
a ríos revueltos
a restos de vos
No aprendí a leerte
punto y coma
a separar de mí tus propias sílabas
buscarte fuerte y vocal y abierta
hallarte débil vocal cerrada
Me animaré, en cambio, a reescribirte
a enajenar tu lengua de mi boca
hablarte en tres idiomas acentuarte
exclamarte en otros tres interrogarte
qué será de vos
qué será de mí
si dejáramos de ser
tan dos puntos
consonantes