II Manifiesto surrealista

André Breton

1929 - Ensayo

Obras de André Breton

  • 1921 - Los campos magnéticos
  • 1924 - I Manifiesto surrealista
  • 1928 - Nadja
  • 1928 - El Surrealismo y la pintura
  • 1928 - El surrealismo al servicio de la revolución
  • 1929 - II Manifiesto surrealista
  • 1940 - Antología del humor negro
  • 1945 - Arcano 17
  • 1948 - Poemas
  • Un día como hoy en 1980 muere Jean Paul Sartre

    15 de abril de 1980

    Muere Jean Paul Sartre
    Filósofo y literato francés, representante del existencialismo, el más reconocido defensor de dicha corriente de pensamiento, que alcanzará gran popularidad en la segunda mitad del siglo XX

    ¿Cuál es el nombre del protagonista masculino de la novela María, de Jorge Isaacs?

    Fortunato Ramos

    Fortunato Ramos

    Homenaje al poeta Francisco Squeo Acuña

    Homenaje al poeta Francisco Squeo Acuña

    Por María del Carmen Suárez

    El poema de hoy

    Amanecer

    En la honda noche universal
    que apenas contradicen los faroles
    una racha perdida
    ha ofendido las calles taciturnas
    como presentimiento tembloroso
    del amanecer horrible que ronda
    los arrabales desmantelados del mundo.

    Curioso de la sombra
    y acobardado por la amenaza del alba
    reviví la tremenda conjetura
    de Schopenhauer y de Berkeley
    que declara que el mundo
    es una actividad de la mente,
    un sueño de las almas,
    sin base ni propósito ni volumen.

    Y ya que las ideas
    no son eternas como el mármol
    sino inmortales como un bosque o un río,
    la doctrina anterior
    asumió otra forma en el alba
    y la superstición de esa hora
    cuando la luz como una enredadera
    va a implicar las paredes de la sombra,
    doblegó mi razón
    y trazó el capricho siguiente:
    si están ajenas de sustancia las cosas
    y si esta numerosa Buenos Aires
    no es más que un sueño
    que erigen en compartida magia las almas,
    hay un instante
    en que peligra desaforadamente su ser
    y es el instante estremecido del alba,
    cuando son pocos los que sueñan el mundo
    y sólo algunos trasnochadores conservan,
    cenicienta y apenas bosquejada,
    la imagen de las calles
    que definirán después con los otros.
    ¡Hora en que el sueño pertinaz de la vida
    corre peligro de quebranto
    hora en que le sería fácil a Dios
    matar del todo Su obra!

    Pero de nuevo el mundo se ha salvado.
    La luz discurre inventando sucios colores
    y con algún remordimiento
    de mi complicidad en el resurgimiento del día
    solicito mi casa,
    atónita y glacial en la luz blanca,
    mientras un pájaro de tiene mi silencio
    y la noche gastada
    se ha quedado en los ojos de los ciegos.

    Jorge Luis Borges

    Fervor de Buenos Aires (1923)
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