Un libro que ha sido armado con la sabiduría y la habilidad de un narrador que sabe cómo contar los hechos históricos. Por esa razón, nos lleva con naturalidad desde una taberna portuaria de mediados del mil quinientos hasta un caserío porteño de comienzos del mil ochocientos. Propone relatos cercanos a la ficción fantástica y relatos planteados desde el puro costumbrismo. Todo es posible en Los mil días del adelantado, y en todos los casos sobresale la calidad de su escritura, una vez que se entra en la historia es difícil salir de ella: necesitamos llegar al desenlace. Esta virtud, como bien se sabe, es un privilegio de los buenos narradores. Jorge Colombo se ha sabido ganar ese privilegio.
Los mil días del adelantado es la prueba definitiva de ese triunfo.
¿Cuál es el título y a qué autor pertenece el cuento que comienza: Mañana sería Navidad, y aun mientras viajaban los tres hacia el campo de cohetes, el padre y la madre estaban preocupados.