Querré que me liberes de todas las batallas
De la del miedo, de la del amor
Y querré claudicar en todas ellas
Cuando la piel caiga como espinas
Un dragón lanza fuego por la boca
Agita el látigo que azota con la cola
Cubriré tu cuerpo con mi cuerpo
Hasta que esta paz sea sepulcro
Me librarás de todas las condenas
Dentro de mi cuerpo está tu cuerpo
Que nada sabe y a nada teme
La hoguera es la última derrota del hereje
Se incendia el hombre en otros hombres
Inútiles cenizas que la tierra olvida