En la otra puerta

El entenado

Juan José Saer

1983 - Novela

Folios

Obras de Juan José Saer

  • 2000 - Lugar - (Cuento)
  • 1999 - La narración – objeto - (Ensayo)
  • 1997 - Las nubes - (Novela)
  • 1997 - El concepto de ficción - (Ensayo)
  • 1994 - La pesquisa - (Novela)
  • 1993 - Lo imborrable - (Novela)
  • 1986 - La ocasión - (Novela)
  • 1986 - Juan José Saer por Juan José Saer - (Textos)
  • 1985 - Glosa - (Novela)
  • 1983 - El entenado - (Novela)
  • 1983 - Narraciones/1 - (Relato)
  • 1983 - Narraciones/2 - (Relato)
  • 1982 - El río sin orillas - (Ensayo)
  • 1980 - Nadie nada nunca - (Novela)
  • 1977 - El arte de narrar - (Poesía)
  • 1976 - La mayor - (Cuento)
  • 1974 - El limonero real - (Novela)
  • 1969 - Cicatrices - (Novela)
  • 1967 - Unidad de lugar - (Cuento)
  • 1966 - La vuelta completa - (Novela)
  • 1965 - Palo y hueso - (Cuento)
  • 1964 - Responso - (Novela)
  • 1960 - En la zona - (Cuento)
  • Un día como hoy en 1910 nace Manuel Mujica Láinez

    11 de septiembre de 1910 - Nace Manuel Mujica Láinez

    ¿Quién es el autor de la novela El inglés de los güesos?

    Marcos Silber

    Marcos Silber

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    Casi juicio final

    Mi callejero no hacer nada vive y se suelta por la variedad de la noche.
    La noche es una fiesta larga y sola.
    En mi secreto corazón yo me justifico y ensalzo: He atestiguado el mundo; he confesado la rareza del mundo.
    He cantado lo eterno: clara luna volvedora y las mejillas que apetece el amor.
    He conmemorado con versos las ciudad que me ciñe y los arrabales que me desgarran.
    He dicho asombro donde otros dicen solamente costumbre.
    A los antepasados de mi sangre y a los antepasados de mis sueños he exaltado y cantado.
    He sido y soy.
    He trabado en firmes palabras mi sentimiento que pudo haberse disipado en ternura.
    El recuerdo de una antigua vileza vuelve a mi corazón. Como el caballo muerto que la marea inflige en la playa, vuelve a mi corazón.
    Aún están a mi lado, sin embargo, las calles y la luna.
    El agua sigue siendo dulce en mi boca y las estrofas no me niegan su gracia.
    Siento el pavor de la belleza; ¿quién se atreverá a condenarme si esta gran luna de mi soledad me perdona?

    Jorge Luis Borges

    Luna de enfrente (1925)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias