Me queda la sombra que mendiga
La boca dormida
Cada uno de tus tallos
Me quedan todas las espinas
El olor nauseabundo del silencio
La distancia sin memoria
La piel vacía
No quiero el marfil ni la costilla
No quiero el barro que te dio vida
Todo es fugaz
Un amor, un poema
No me des la espalda cuando salgas
Sé más de tus alas que de tus hogueras
Es hora de que empuñes la piedra
Con el beso en la frente