La suerte juega en todas las rayuelas
Qué poder reparador promete el cielo
Cuál es la poción que brota en esta tierra
Vieja comarca encantada donde el deseo oprime
El éxodo comprende hombres abatidos
Con certera puntería alimentan la ilusión
Atrás, la tierra vasta y sus hartazgos
Adelante, el indolente cielo y el azar
Los números rigen los pies y la mesura
Árida es la tierra que la piedra toca
Seco es el árbol que la tierra tala
Sin fe vuelven del cielo los viajeros
Regresan por la piedra envenenada
Cielo de tiza donde agoniza el deseo