La ausencia lame los huesos del recuerdo
De a pedazos le arranca la carne
Nada que no alimente detiene su paso
Le llevará tiempo limpiar aquellos restos
La lengua los consume
Sin vida brillan
Sin sabor
A un lado descansará la ausencia
Con el hambre saciada
Con el cuerpo pesado
Voraz cerrará los ojos
Ahora mansos que sueñan
Como estos ojos cansados
Que huelen a hueso
Y brillan