En su libro Babel, Patricia Bence Castilla, deliberadamente elude todo barroquismo hasta dejar el poema en su más mínimo enunciado.
La autora nos dice en uno de su poemas: y así una vez más/ la oscilación como la certidumbre durmiendo en cada esquina/ como si nadie/ nunca/ hubiese preguntado por el color de la tristeza, dejando a la palabra desnuda, aislada de sí misma, pero a su vez, como único modo de expresar el desconcierto.
Esta poesía gira sobre el contrasentido, logrando eficacia y armonía.
En definitiva, Babel, cae sin falsos eufemismos, en el vacío que emerge de las palabras, cuando éstas, se escapan de su verdadero sentido.
Negro de luz
Negro de fe
Negro de blanco
Negro de sal
Negro de nubes
Negro de día
Negro de frac
Negro de amor
Negro esmeralda
Negro como un martes negro
Negro como la palabra negro
Negro como el deseo negro
Negro como los dientes negros
Negro como el vacío negro
Negro como el hueso negro
Negro y brillante
Negro como el recuerdo
Brillante como el olvido